Yo soñé este presente: James Rodríguez

El volante colombiano asegura que el club merengue superó todas sus expectativas y elogia a Cristiano Ronaldo.

Hace seis meses, James Rodríguez aterrizó en el Real Madrid. Con el conjunto merengue ha jugado 32 partidos, en los que sus estadísticas son sorprendentes: lleva 11 goles y 10 asistencias en 2.441 minutos en la cancha. Levantó los trofeos de la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes. Pero por encima de todo, logró ganarse un lugar en el equipo que dirige el italiano Carlo Ancelotti, así como en el corazón de la exigente hinchada del club de fútbol más importante del planeta.

Llegó precedido de su gran actuación en el Mundial de Brasil 2014, del que fue goleador y figura, pero también de destacadas campañas con Mónaco, Porto y Banfield. Los 80 millones de euros que pagaron por él, sin embargo, no le garantizaban un lugar en el once titular. Eso se lo ganó a punta de talento, pero también de despliegue físico y disciplina táctica. Las cifras hablan por él. Completó 1.440 pases, recuperó 115 pelotas, remató a arco 54 veces, cometió 20 faltas y recibió 43.

Con apenas 23 años y 13 títulos en su palmares, el cucuteño vive el sueño que tuvo de niño. En una amena charla con Fifa.com analizó su presente en Madrid y confesó que el Mundial de Brasil ha sido su momento más feliz en el fútbol.

¿Ha logrado asimilar todo lo que le ha pasado en este último año?
Uno siempre quiere salir adelante y yo soñé con este presente. Pero ahora que lo logré, incluyendo llegar a un club tan grande como el Real Madrid, sólo pienso en que quiero quedarme aquí por muchos años.

¿Qué fue lo que más lo sorprendió tras su llegada al club?
Uno de afuera ve una cosa, pero cuando estás dentro te das cuenta de que tiene una magnitud totalmente diferente. Es otra cosa. Yo veía un club grande, pero desde adentro puedo decir que es el más grande de todo el mundo, seguro.

Se habla mucho de Cristiano Ronaldo y su personalidad. ¿Cómo es compartir vestuario con él?
Cristiano es excelente, tanto dentro como fuera de la cancha. Es diez puntos. Para mí se merecía el Balón de Oro, pues ha hecho los méritos necesarios para ganarlo. Y es totalmente humilde. Ambos tenemos una muy buena relación. Dentro de la cancha ya todos saben lo que vale, pero es impresionante verlo cómo entrena y cómo trabaja. Ahí uno ve lo que es él y por qué está donde está, en lo más alto.

¿Ya se ha acostumbrado a Madrid?
Es una ciudad encantadora, en la que puedes hacer de todo a cualquier hora y en cualquier día. ¡Todo está abierto siempre! Diría que brinda todo lo que uno puede necesitar. Estoy muy feliz, al igual que mi familia. Nada podría ser mejor.

Usted salió de Colombia siendo un adolescente. ¿Qué es lo que más extraña de su país?
Uno extraña todo. Su gente, las comidas. Pero debo decir que ya estoy acostumbrado, porque llevo fuera entre seis y siete años, aunque, claro, uno siempre quisiera estar cerca de sus amigos y de su familia.

¿Si tuviera que destacar un momento particular de su carrera, cuál sería y por qué?
Es difícil, pero diría que el Mundial de Brasil. Siempre va a quedar en mí mente y en la de mucha gente de Colombia. Todos allá estuvieron muy atentos a nosotros, que pudimos hacer historia. Nunca habíamos llegado a cuartos de final, por lo que va a quedar marcado en la historia.

El gol a Uruguay en octavos le permitió quedarse con el premio Puskás, nada mal…
Sí, me hizo muy feliz. Es un premio con el que soñé apenas hice ese gol. Gracias a Dios se hizo realidad. El hecho de que lo vote la gente también lo vuelve especial, ha sido un voto general. Será difícil repetir uno de igual factura, teniendo en cuenta que fue en el Maracaná y en un Mundial, pero lo seguiré intentando.

En Brasil 2014 usted marcó otro gol de gran factura, ante Japón…
Ese es el que más me gustó de los que hice en el Mundial. Fue una pelota que me dieron larga, logré engancharle al defensa y picarla por arriba del arquero. Se necesita más calidad técnica que en el otro, en el que estás de espalda, pateas y por ahí se va lejos. Pero en este necesitas tener un pie sensible para ponerla ahí. Es un gol más complicado.

¿Cómo recuerda el partido contra Brasil?
Fue un partido raro, de mucha fricción y patada. Ellos empezaron dándome duro a mí, pero ya pasó. Lo importante es que hicimos historia y tenemos jugadores jóvenes como para seguir haciéndola. Este grupo tiene hambre de hacer las cosas bien y de ganar muchísimas cosas.