Gimnasia acrobática

También es conocida acro-sport.

La práctica de esta disciplina se remonta a la Grecia antigua, en donde, aparte de figurar en sus justas deportivas, hacía parte de un compendio cultural que comprendía las artes, la música y la filosofía.

Para los griegos la armonía entre el cuerpo y el espíritu era fundamental en el desarrollo de cada una de sus actividades.

Esta disciplina es una de las pocas que han estado presentes en todos los Juegos Olímpicos, caracterizándose por ser una de las más representativas del espíritu de las justas, por su estética, agilidad, fuerza y competitividad.

Las mujeres tuvieron su primera participación en esta disciplina en los Juegos Olímpicos de Amsterdam 1928.