Camilo Villegas, una mente brillante

Aunque se lució con su juego, lo más importante fue su comportamiento mental, su actitud ganadora y su alegría.

Ganó como los grandes, como gana Tiger Woods o como lo hacía Jack Nicklaus, defendiendo el primer lugar desde la segunda ronda, aumentando la ventaja de 3 a 5 golpes el último día, reponiéndose de los momentos de error y cerrando con un birdie en el hoyo 18 para no dejar dudas.

Camilo Villegas logró su tercer título en el Tour de la PGA ganando el Honda Classic en Palm Beach de forma contundente. Fue el que más birdies hizo, 22 en los cuatro días, en un campo muy difícil con greenes esquivos, rápidos y movidos. Fue segundo en el porcentaje de putts por hoyo con 1.6 y segundo en greenes en regulación con el 73,6%. El domingo no pudo conectar su driver en el ferwey o la calle central del campo y su bola llego muchas veces al pasto alto lateral. Mas desde allí demostró su poder para resolver los inconvenientes.

Pero lo más importante fue su comportamiento mental, su actitud ganadora y su alegría para afrontar todos los momentos del juego. Siempre estuvo relajado y concentrado, siempre repitió su swing potente y decidido, siempre se sintió ganador sin menospreciar sus fuertes rivales Vijay Singh y Anthony Kim, que sintieron la dificultad de la cancha cuando Camilo aflojó.

El putt le había fallado en el remate del año pasado, también lo traicionó cuando erró uno de 80 centímetros para vencer a Paul Casey en el dramático desempate de la semifinal del Mundial de Match Play hace 15 días, pero esta semana fue su mejor aliado. El último día fue invencible, hasta el hoyo 10 todo le entraba, miraba la bandera y ahí metía la bolita desde cualquier distancia. Sólo se “tripoteó” (3 putts en el mismo green) una vez en la semana y aunque hizo bogeys en los hoyos 11, 12 y 15 al fallar distancias relativamente cortas, el cierre con birdie de 6 metros selló un título claro y contundente.

“He trabajado el putt, más desde el punto mental que técnico. Me estoy alejando de las cosas teóricas que se deben hacer para golpear la bola. Al principio de año dije: ‘Si yo fuera un niño de 10 años, ¿cómo me pararía para meter esta bola?’. Me paré con el sand y no con el putt porque con él uno quiere hacer todo muy técnico y vi que mi postura no era la mejor. Ahora me estoy parando un poquito más cerquita, con los pies más cerrados y los hombros más abiertos y ahí el golpe es más fluido. Me he sentido muy bien sobre el green”, explicó Villegas sobre su buen momento.

¿Cómo está afrontando este año a diferencia del anterior?

El año pasado fui consistente pero quedé un poco frustrado al final porque le estaba pegando bien a la bola, pero sentía que debía jugar un poco mejor. Pero ese es el golf. Aunque el balance fue positivo quería poner a un lado las distracciones. Me tomé un buen descanso, más largo que el anterior, necesitaba recargar las energías, trabajar duro con mi psicólogo para estar entusiasmado, bien preparado, con muchas ganas y gran motivación para empezar bien el año. En Abu Dabi y en Qatar le pegué muy bien a la bola, pero potié mal, pero en los últimos tres torneos me he sentido muy bien.

¿Cómo se controlan las emociones?

Controlar las emociones, son mil cosas. La estrategia, el entorno, la paciencia. Cuando uno arranca mal en una ronda aparece la presión y se vuelve más agresivo para tratar de recuperarse. Y cuando arranca jugando muy bien pasa lo contrario y se echa uno para atrás, se vuelve defensivo. La idea es estar más balanceado y no depender de lo que uno hizo o necesita. Los putts para bogey, para par o para birdie, no deben ser diferentes; son la misma cosa y cuentan por igual. Es fácil decirlo, pero es difícil hacerlo.

Camilo Villegas está feliz, maduro, tranquilo, estimulado y derrocha inteligencia, capacidad emocional y mental. Además es claro en sus declaraciones y peticiones.

“Colombia es un gran país, pero cada que alguien hace algo estupendo se vuelve la base mínima del parámetro de juzgamiento. Si uno gana un torneo, para la gente tiene que ganar la próxima semana y eso no pasa, es muy difícil. Esa no es la realidad de nuestro deporte. Si pudieran valorar el esfuerzo, la dedicación, el levantarse todos los días para representar siempre bien al país y llevar emociones, eso me daría mucha felicidad. Que valoren más esto que los resultados”.

Es el mejor comienzo desde que juega como profesional, lleva cinco torneos en 2010, fue tercero en el Match Play, octavo en Phoenix, noveno en el Máster de Qatar y campeón en el Honda Classic. Un inicio soñado que sumado a las 20 rondas del año sin jugar por encima del par, muestran el gran momento del golfista colombiano.

Viene esta semana el World Golf Championships del Doral en Miami, no se extrañen si vuelve a ganar Camilo, porque en el golf siempre hay que tener paciencia.

* Periodista de Caracol Radio.

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