Roberto De Vicenzo y cómo ser un caballero en la derrota

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El exgolfista argentino quedó inmortalizado en el Masters de Augusta por un error que le costó el título un 14 de abril de 1968.

Existen historias en el deporte en las que por una genialidad, por el sacrificio de un jugador o por un golpe de suerte, hicieron que quedaran inmortalizadas en la memoria de todos los aficionados. Pues bien, esta vez no es así. Un error de un compañero del protagonista de este relato fue la clave para que este señor quedará grabado con letras doradas en la historia del golf. El 14 de abril de 1968, Roberto De Vicenzo haría historia en el Masters de Augusta, uno de los torneos más grandes e importantes del golf mundial.

De Vicenzo nació el 14 de abril de 1923 en Villa Ballester, una ciudad en el norte del Gran Buenos Aires, Argentina. A los nueve años se introdujo en el mundo del golf al empezar como ‘caddie’ en un club local, al año siguiente, en 1933, disputaría su primer torneo aficionado. 

Pasados los años, Roberto De Vicenzo conocería a Delia Castex, hija de una de las familias más poderosas de Argentina y que tuvo gran influencia en la construcción del Ranelagh Golf Club en la ciudad de Berazategui. Ese club sería el lugar donde todo el talento y el juego del argentino explotaría y le daría sus primeros pasos hacía el profesionalismo.

En 1957 lograría uno de sus más importantes logros al coronarse campeón de la Copa Canadá (la copa mundial de golf en esa época) representando a su país. En 1967 De Vicenzo levantaría el trofeo del Abierto Británico y ya se perfilaba como uno de los mejores golfista del momento. Ahora debía medirse en otro gran certamen, el Masters de Augusta de 1968.

Luego de las tres primeras vueltas en las que registraría 69, 73 y 70 golpes para un total de 212 en el 'score', ‘El Maestro’, como se le conocía, empezaría la ronda final del torneo el día de su cumpleaños 45 y a dos golpes del líder Gary Player. El primer hoyo lo terminaría con un águila y en los hoyos 2,3 y 8 haría tres ‘birdies’. En el 17 volvería a lograr un ‘birdie’ y en el 18 empezó a escribirse la historia.

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En el último hoyo, De Vicenzo dejaría la pelota bastante lejos del objetivo final. Un último ‘putt’ para lograr el par y el título lo erraría y logrando un bogey debía esperar el resultado de Bob Goalby -su perseguidor inmediato- para determinar el resultado del certamen. Eventualmente, Goalby logró alcanzar el mismo puntaje del argentino y jugarían un desempate, o eso creía todo el mundo.

El compañero de juego de ese día del argentino era Tommy Aaron y era el encargado de llevar la cuenta de sus golpes y llenar la tarjeta oficial. Al momento en el que entregaron los scores firmados, ‘El Maestro’ no se dió cuenta de un pequeño error que había. Aaron había marcado cuatro golpes en vez de tres en el hoyo 17 y dejaba su marcador final en 278 (-10) golpes frente a los 277 (-11) de Goalby que era el nuevo campeón del Masters de Augusta.

Roberto De Vicenzo no discutió la decisión de los oficiales. En el golf si se entrega una tarjeta con más golpes de los que realmente se hicieron, el marcador oficial es el que aparece en el ‘score’. "Yo no acepté ser segundo, acepté el reglamento. Primero están las reglas, la posición es secundaria" afirmó en una entrevista luego del certamen.

Por varios años volvió al campo del Augusta National Golf Club para intentar conseguir esa chaqueta verde que lo evadió en 1968, pero siempre sintió el murmullo de la gente diciendo que no sabía sumar, que revisara su tarjeta, que había inventado todo. En 1975 disputó por última vez este ‘major’ porque no aguantó más las críticas de la gente.

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‘El Maestro’ continuó su carrera llena de triunfos y de trofeos. En total consiguió 250 títulos en su carrera y el honor de ser un caballero dentro y fuera de los campos. En 1989 ingresó al Salón de la Fama del Golf Mundial, en 1999 fue reconocido como uno de los mejores deportistas argentinos de todos los tiempos junto a Diego Maradona, Guillermo Vilas, Juan Manuel Fangio y Carlos Monzón.

Hasta sus últimos días se le veía en el Ranelagh Golf Club disfrutando del deporte que más lo apasionaba, aconsejando a otros golfistas y acompañando a su familia en las instalaciones del club. Igualmente, Roberto De Vicenzo sabía que su encuentro con Bob Goalby no había concluido. "Tengo la sensación de que ese Masters de 1968 aún no finalizó. Cuando Bob Goalby y yo nos encontremos arriba, en el cielo, vamos a terminar ese duelo que dejamos pendiente en la tierra" dijo en una entrevista. El 1 de junio de 2017, ‘El Maestro’ murió en su casa en Ranelagh al sureste de Buenos Aires.

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