Tiger Woods, un campeón oxidado

Tiger Woods no reencuentra su nivel. Las lesiones lo agobian y los malos resultados lo abruman.

AFP

 El pasado viernes 6 de febrero, el estadounidense Tiger Woods firmó la peor tarjeta de su carrera en un torneo del PGA Tour: 82 golpes (11 sobre par) en la segunda jornada del Abierto de Phoenix (Arizona). Tras haber hecho 73 (+2) el primer día, el exnúmero uno del mundo, que disputaba su segundo torneo en seis meses tras recuperarse de una lesión en su espalda, se estrelló en el TPC de Scottsdale con una vuelta de 11 sobre el par con un triple bogey, dos dobles bogeys y seis bogeys y sólo dos birdies para hundirse en el sótano de la clasificación y sin opciones de pasar el corte. -La peor ronda de Tiger había sido en el Abierto Británico del 2002 con 81 impactos-.

Para el californiano, de 39 años de edad, Phoenix fue apenas el segundo torneo que disputó después de su inactividad. Y es que durante toda su carrera en este deporte no sólo le han exigido una mentalidad resistente, sino que también han mermado su estado: la rodilla izquierda lo ha llevado varias veces al quirófano, el tendón de Aquiles de la pierna derecha, el cuello, el codo izquierdo y últimamente en la espalda, son las molestias que han aquejado a uno de los principales referentes de este deporte.

Considerado uno de los golfistas más importantes de todos los tiempos, junto a Jack Nicklaus y Arnold Palmer, Tiger apenas está retomando el juego que alguna vez lo llevó a ganar 14 ‘Majors’. “Mi cuerpo está ansioso porque es una rutina que conozco. Soy capaz de generar velocidad y tengo esa gama de movimientos. Es emocionante sentir eso de nuevo”, comentó.

Según Carlos Arribas, periodista del diario El País de España, la vuelta de Tiger Woods a la competición habría sido, seguramente, la noticia del siglo, pero, desgraciadamente, la realidad no tenía nada que ver con lo que parecía. La noticia decía que cuando regresara a la competición, cuatro meses después de romperse la espalda en el Campeonato de la PGA, lo haría, no solo, con una versión nueva de su viejo swing, el que movía cuando era el mejor júnior, y no solo con un nuevo entrenador, el cuarto, un gurú tecnófilo llamado Chris Como, sino con nuevos drivers y hierros, y, lo más de lo más, usando las nuevas bolas Nike Black’.
Y es que el regreso a los campos el juego corto ha sido su dolor de cabeza, no sólo continuamente falla los golpes cortos, incluso en algunas ocasiones ni llega al green con ellos, demostrando que aún le falta confianza para que este vuelva a ser el punto fuerte en su juego.

Actualmente ocupa el puesto 62, después de que la pasada semana tuviera que retirarse. Si no consigue regresar a los 50 primeros antes del 2 de marzo, Woods tendrá que ver como espectador la primera cita de la serie del Campeonato Mundial de Golf, en Miami, un torneo que ya ganó en siete ocasiones.

No cabe duda que Woods está pasando por un bajón en su carrera deportiva, pero sin ninguna y a pesar de su edad, en cualquier momento volverá a mostrar su mejor versión dentro de un campo de golf.

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