Tiger Woods y su idea de regresar a la élite en 2018

El estadounidense se destacó en el Farmers Insurance Open del PGA Tour. Poco a poco va recuperando su nivel.

Tiger Woods regresó el fin de semana a la competición oficial. / AFP

Tiger Woods, campeón de 14 majors, está de regreso. Luego de superar una crisis depresiva por culpa de las lesiones y problemas familiares, su carrera parece tomar un segundo aire. 2018 será el año del regreso a la cima del estadounidense, que para muchos es el mejor golfista de todos los tiempos. El fin de semana jugó su primer torneo oficial del año y tuvo una destacada actuación, superando el corte y peleando en las primeras posiciones.

Su juego largo parece el mismo de siempre, con un espectacular swing que no deja muestras de los problemas de espalda que sufrió en los últimos meses. Mientras tanto, en el juego corto tuvo brillantes golpes, a pesar de que en algunos momentos falló cuando no se podía.

Tiger es para el golf lo que es Messi al fútbol o Federer al tenis. Su presencia en un torneo atrae a muchas personas. Las audiencias televisivas suben y las personas en las tribunas de los hoyos 1 y 18 se multiplican.

A Tiger le hicieron una cirugía en abril para fusionar las vértebras en la parte inferior de la espalda. A su cuarta operación le siguió un arresto por conducir bajo la influencia del alcohol el 29 de mayo, al encontrarle la policía dormido al volante de su automóvil y las pruebas de toxicología revelaron una mezcla de medicamentos recetados en su torrente sanguíneo. “Intentaba alejarme del dolor e intentaba dormir, algo que no había hecho en mucho tiempo debido a las cosas con las que he estado lidiando”, dijo Woods sobre los eventos que le llevaron a ese incidente en la carretera.

“Me siento fantástico. No me di cuenta de lo mal que estaba mi espalda. Ahora que me siento como me siento, es difícil imaginar lo que estaba viviendo. La forma en que yo vivía, con mi pie que no funcionaba, mi pierna, y luego las horas de no poder dormir del todo por el dolor...”, recordó.

“Así que a medida que mejoró mi espalda, he podido volver a dormir, porque no siento el dolor de nervios en la pierna, no tengo la pierna contraída. Así que sí, estoy amando la vida ahora”, comentó uno de los mejores golfistas de todos los tiempos.

Woods, quien ganó por última vez un título importante en 2008, dijo que su cirugía más reciente trataba “sobre calidad de vida” por encima del golf. “He estado en la cama durante aproximadamente dos años y no había podido hacer mucho”, dijo. “La gente me pregunta, ‘¿por qué no sales a cenar?’. No puedo, no me puedo sentar. Así que poder tener la capacidad de salir y hacer cosas así, y además de eso, poder volver a participar en los deportes de mis hijos... para poder volver a jugar con ellos, amigo, eso también me lo había perdido”.

“No sé dónde estoy. Quiero decir con eso es que no sé cuán duro puedo golpear, qué disparos puedo hacer... No sé lo que el futuro implica en ese sentido, porque todavía estoy aprendiendo con este nuevo cuerpo”, había avisado a final de año, cuando jugó un torneo benéfico en Bahamas. Y ahora, unos meses después, lo que es un hecho es que su nuevo cuerpo está para llevarlo a los lugares en los que supo estar. En 2018, si sigue así, seguramente ganará torneos y podrá seguir haciendo lo que lo hace feliz. La leyenda continúa, hay Tiger Woods para mucho tiempo más.

 

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