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¿A qué vas, Camilo?, le gritaron desde el banquillo cardenal. El arquero, concentrado en el partido, sabía que su equipo necesitaba ganar y no se había enterado de que el empate parcial y otros resultados metían a Santa Fe entre los ocho.
“Tranquilos”, respondió el joven guardameta, quien segundos después anticipó a dos defensas embajadores y, al estilo de los mejores delanteros, aprovechó un tiro de esquina de Ómar Pérez, cabeceó abajo, al primer palo, y marcó el gol de la victoria de su equipo.
Ya lo había buscado varias veces. Hace un par de semanas, ante Vélez Sarsfield, por la Copa Sudamericana, se fue al ataque, pero no ganó en el salto.
Anoche lo hizo, cuando los albirrojos más lo necesitaban y ante su más acérrimo rival. Y para completar, en el último minuto de juego. “Es una felicidad enorme, pero más allá del gol, lo que vale son los tres puntos”, dijo Vargas al salir ovacionado por los hinchas cardenales, que fueron mayoría en El Campín.
El partido había sido discreto. La falta de fútbol en la cancha se compensó con el buen ambiente en las tribunas. Cerca de 22 mil espectadores desafiaron la lluvia, el frío y los monumentales trancones bogotanos para vivir un epílogo emocionante gracias al arquero santafereño, sin duda el gran protagonista de la noche.
Porque después del gol de Camilo nadie habló de la displicencia de Millonarios para encarar el compromiso ni de la falta de ambición de Santa Fe, que aunque buscó más el arco rival, no parecía estarse jugando un cupo para la siguiente fase del torneo.
Luto en El Campín
La violencia empañó nuevamente la fiesta del fútbol. Horas antes del partido en El Campín, un hincha de Millonarios fue asesinado, al parecer por seguidores del Santa Fe.
El incidente se presentó en el barrio Galerías, cerca del estadio, cuando Johan Nicolás Coy Rodríguez, de 17 años de edad, recibió varias puñaladas, una de ellas en el pecho, que al parecer fue la que le quitó la vida. El menor llegó con signos vitales al hospital de Chapinero, pero falleció a los pocos minutos.
La Policía realizó anoche un operativo en la zona, en el que se detuvieron cuatro sospechosos de haber agredido al fanático embajador, quien trabajaba en una zapatería.
Quedan dos cupos
Los resultados de la jornada de anoche dejaron a seis equipos matemáticamente clasificados a cuartos de final. Por el momento, Santa Fe y Quindío completan los ocho. A los rojos les basta un empate en su visita a Cartagena, el domingo, para seguir soñando con el título.
Quindío hoy sabrá el resultado de la demanda que interpuso el Atlético Nacional tras el partido del domingo pasado en Armenia. Los cafeteros ganaron, pero los verdolagas alegan que el técnico Fernando Pecoso Castro dio instrucciones a sus jugadores desde la tribuna, a pesar de estar sancionado. El Quindío cierra el torneo en su casa frente a Equidad y una victoria lo deja adentro, a pesar de que anoche cayó 1-0 en su visita a Envigado.
Nacional prácticamente se despidió del torneo al empatar en casa 2-2 contra el Deportivo Pereira. Dorlan Pabón y Diego Álvarez hicieron los goles del campeón defensor, mientras que Julián Barahona y Ángel Aguirre anotaron para los matecañas.
También quedó en la cuerda floja el Cali, que necesitaba sumar en Barranquilla, pero perdió 2-0, con una dupleta de Luis Carlos Ruiz.
Los verdes paisas y vallecaucanos tendrán que ganar en la última fecha y esperar a que Santa Fe o Quindío caigan.
Medellín, Tolima y América también tienen una pequeña opción. Los rojos de Antioquia porque ganaron en Cúcuta y los de Cali tras vencer agónicamente al Real Cartagena.
Los pijaos, que le iban ganando en el estadio de Techo a Equidad, se dejaron empatar y ahora necesitan casi un milagro para clasificar.
Once Caldas le ganó 2-0 a Itagüí y aseguró un cupo entre los ocho. Ese partido sirvió para despedir, en el estadio Palogrande, al técnico Juan Carlos Osorio, quien se va a dirigir al Atlas de México.