Conversatorio de Colombia 2020

hace 6 horas

Hazaña sufrida

Con la victoria de Costa Rica ayer, Jorge Luis Pinto se convirtió en el estratega colombiano que ha llegado más lejos en un Mundial.

Con la victoria de Costa Rica ayer, Jorge Luis Pinto se convirtió en el estratega colombiano que ha llegado más lejos en un Mundial. / AFP

Mientras caminaba hacia el punto penalti, el defensor Michael Umaña recordó el sueño de la noche anterior. Por eso, cuando cogió el balón y lo acomodó en el punto blanco, sabía que iba a marcar un gol histórico. Enfrente suyo, el ágil arquero griego Orestis Karnezis. Pero el costarricense tenía ventaja. Por eso exaló, miró la pelota, corrió hacia y ella, y la mandó hacia el ángulo superior derecho.

Cuando se sacudió la red, un país enteró gritó. Ese gol, más allá del 5-3 con el que terminó la tanda de los penaltis de los octavos de final de Brasil 2014 entre Costa Rica y Grecia, significó un histórico pasó de los centroamericanos a cuartos de final de un Mundial de Fútbol. Una gesta comandada por un colombiano: el estratega santandereano Jorge Luis Pinto.

Fiel a su estilo de equilibrio entre defensa y ataque, Pinto dispuso un planeamiento con cuatro defensas, cuatro volantes y Joel Campbell como único delantero. Del otro lado, Grecia implementó su acostumbrado guion: aguantar al rival, esperar sus ataques, quitarle el balón, aprovechar cualquier error y amurallar su arco. De allí que el primer tiempo transcurriera en una aburrida batalla en el medio campo, con una única opción clara de gol en los primeros 20 minutos, en un remate de Dimitris Salpingidis que desvió la pierna de Keylor Navas, arquero costarricense.

En el banco, el estratega colombiano gritaba, agitaba las manos, ordenaba mayor compromiso en la recuperación. Sólo se permitió un respiro al minuto 52, cuando Brayan Ruiz, el capitán ‘tico’, conectó un centro de Christian Bolaños. La pelota se fue mansa, en cámara lenta, y se refugió junto al palo izquierdo. Un gol que, literalmente, congeló a los griegos.

Pero el partido estaba lejos de ser un trámite tranquilo: al minuto 67 el defensa Óscar Duarte vio la roja y al 91, en tiempo de reposición, vino el empate griego, obra de Sokratis Papastathopoulos, quien cazó un rebote en el área.

Los dos tiempos complementarios pusieron a prueba a los centroamericanos, que se quedaron sin piernas y resistieron con más ganas que técnica los ataques griegos. Hasta que en los penaltis Costa Rica selló su clasificación con disparos bien cobrados y una monumental atajada de Navas a Theofanis Gekas.

“Anoche lo soñé. No se lo conté a nadie, pero antes de patear, les dije a mis compañeros que iba a darles el gol del triunfo”, reveló un Umaña al borde de las lágrimas, tras el partido. Una actitud menos emocional adoptó Pinto, el técnico colombiano que más lejos ha llegado en un Mundial de Fútbol: “No les quepa la menor duda de que no vamos a ser octavos”.