Iker Casillas: Encajamos como el Tetris

El capitán de la selección de España explica cómo en el equipo cuadran a la perfección todas las piezas que lo llevaron a coronarse campeón por segunda vez consecutiva de la Euro, tras golear a Italia.

La primera camiseta que se puso fue la del Athletic. Hoy es capitán del Real Madrid y de la selección española, con la que este domingo se coronó campeón de la Eurocopa 2012, su tercera copa en línea, luego del Mundial de Sudáfica 2010 y la Euro de 2008.

Casillas, capitán de la selección y encargado de recibir el trofeo de bicampeones luego de golear 4-0 a Italia en la final, fue elegido el mejor arquero de la Euro. “Hacemos fácil lo difícil, uno puede pensar que un 4-0 es fácil ante Italia, porque parece que lo hemos hecho fácil, pero fuimos creciendo a lo largo del torneo, de menos a más”.

Da la sensación de que han convertido el ganar en un hecho natural...

Prácticamente, durante dos años hemos mantenido el mismo grupo y la mitad de la pasada Eurocopa. Hay un vínculo más personal, de cariño y de amistad, los padres se conocen la mayoría. Es un poco un círculo en el que va entrando gente, pero en el que la mayoría ya se conoce y que nos vamos viendo.

Y que llevan ganando mucho tiempo...

Hemos hecho de lo difícil algo normal. No sé si será porque los seleccionadores, de Luis a Vicente, han dado en la tecla, pero el caso es que somos como el Tetris, las piezas encajan perfectamente. Y estamos en ello, hasta que llegue el final de la pantalla y se acabe la partida.

¿Y cómo está la pantalla?

Nosotros no vamos a engañarnos: el final de esta generación se acerca, es ley de vida. En 2008, el núcleo fuerte del grupo tenía cuatro años menos, 26 ó 27. Ahora estamos en los 30. La edad pasa para todo el mundo. Esto es un ciclo, en dos años ya… Es responsabilidad del entrenador empezar a combinar gente más joven con los que ya estaremos por encima de los 30.

Se siente partícipe de cierta emancipación generacional del deporte español. Antes eran quijotes los que salían por ahí y ahora están ustedes, Pau Gasol, Nadal, Alonso… Todos han ganado desde pequeñitos y nada les asusta.

Faltábamos nosotros, faltaba el fútbol. Era un país ganador en todo, menos en fútbol. Dominábamos en todos los deportes: tenis, baloncesto, fútbol sala, balonmano, waterpolo, hockey…. Faltaba el fútbol. Nos educaron a ganar desde pequeños y creo que hemos llegado a un punto en que la madurez, la suerte, la casualidad y esa mezcla que ha habido han dado sus frutos.

Además de los éxitos, destilan serenidad, se comportan sin extravagancias.

Es verdad, somos una selección cercana. Yo he vivido un cambio generacional. Cuando llegué hace 12 años había una serie de jugadores que yo veía en la tele, como aficionado, y me parecía imposible llegar a la selección, algo muy diferente de lo que pasa ahora. Todo evoluciona, todo va cambiando y todo va teniendo el carácter que le da a las cosas la gente que está dentro, en especial los más veteranos, para que cuando vengan los más jóvenes vean lo que hay aquí ahora mismo. Somos un grupo muy humano, vivimos dentro y convivimos fuera, nos queremos.

Es usted el mejor portero del mundo… ¿y el más normal?

No creo. No me siento tampoco el mejor del mundo, pero le digo una cosa. Prefiero que me recuerden por buena persona que por buen o mal portero.

Dijo el otro día que contra Croacia estaba “nerviosito”… ¿A estas alturas, con 136 partidos internacionales?

Claro, el día que no sienta esa sensación antes del partido, esa inquietud, esa tensión, será mi último partido. El día que me falte eso, lo dejo.

En la celebración de los penaltis ante Portugal, dos de los compañeros que acudieron de forma más alborotada a abrazarlo fueron Pepe Reina y Víctor Valdés. ¿Qué le dice eso?

Nuestra posición de porteros no es la más cómoda, sólo puede jugar uno y no se le cambia durante el partido. Yo he de agradecerles que me hagan mejor, porque el míster no dudaría un momento en darle el puesto a Reina o Valdés, puede jugar cualquiera.

En cuanto a la convivencia, ¿qué le transmite esa secuencia con sus suplentes?

Que estamos muy juntos, que hay mucho compañerismo… El técnico siempre lo ha dicho, que la gente del lado amargo es la que nos hace en verdad campeones. Aquí hay 23 jugadores que son titulares cada día en sus clubes y algunos vienen a la selección y no juegan. Para 12 que se quedan cada día sin jugar es duro y difícil. Como para Víctor y Pepe.

¿Qué se le pasó por la cabeza cuando vio a Ramos tirar el penalti?

Cuando lo metió, un alivio. Con Sergio y con los demás. Cuando ves a Xabi fallar te entran muchas dudas, pero cuando has aprendido de la experiencia de hace sólo un mes y medio (en referencia a la eliminatoria con el Bayern) intentas sobreponerte y ves a Iniesta meterlo, a Piqué meterlo, a Sergio meterlo, te van dando confianza. Es importante que respondan ellos, que lo tiren como Panenka o como quieran.

¿Sabe quién fue el último que le marcó en un juego de eliminación directa, no en fase de grupos?

En Alemania 2006… Zidane. Ha pasado muchísimo tiempo. Es un dato curioso, pero es un mérito de todos. Es un dato increíble, pero es que tenemos una consigna que es defender muy bien y aprovechar alguna de las ocasiones que, seguro, vamos a tener.

Dijo Bixente Lizarazu, exinternacional francés: “España es una selección con amor a la que le falta sexo”.

(Sonríe sin disimulo). Nosotros hemos tenido bajas muy serias. Puyol y Guaje son fundamentales. Pero el técnico buscó gente que se acopló muy bien. Los echamos de menos por lo que son como personas, pero hemos sabido amoldarnos para salir adelante en el campo sin ellos y ser campeones de la Euro por segunda vez consecutiva.

Eso habla muy bien del equipo.

¡Mucho! Tengan en cuenta de quién hablamos: de Carles Puyol, el capitán del Barcelona, y de David Villa, el máximo goleador del último Mundial.

En detalles así se observa la madurez de este grupo.

El jugador español ha dado un salto de calidad a nivel mundial. A mí lo que me parece una vergüenza es que no se reconozca eso. Vale, Messi y Cristiano son muy buenos, pero el futbolista español está a esa altura.

¿Echa de menos un Balón de Oro para Iniesta, para Xavi, para usted?

No, para mí no, yo soy portero. Es mucho más complicado. Lo consiguió Yashin y eso invita a pensar que algún día volverá a ganarlo un portero. Pero vamos, hay que tener ya un gesto con un jugador español sencillamente porque se lo ha ganado. Xavi, Iniesta… se lo merecen.

¿Sin Xavi y sin usted, este grupo sería igual?

No lo sé, pero es evidente que somos los que más tiempo llevamos. Con Puyol cogimos el testigo de los veteranos y se lo estamos pasando ahora a los que vienen.

Usted dijo antes de la final del Mundial de Sudáfrica 2010 que a veces los sueños se hacen realidad. ¿Cuántos sueños se le han hecho realidad?

Desde que empecé a jugar, todos. Soñaba con jugar en el Madrid y jugué. Soñaba con ganar títulos y los gané, soñaba con llegar a la selección y llegué, soñaba con ganar un título para España y ganamos la Eurocopa dos veces y el Mundial. Básicamente, soñaba con hacer feliz a la gente, porque yo era de los que se sentaba delante de la tele a ver jugar a la selección y al final siempre perdíamos. Yo quería retirarme ganando algo para mi país y lo conseguí. La Eurocopa me sació ese deseo, y luego vino el Mundial y sabía que era una oportunidad única. Y ahora alcanzamos ese sueño también.

 

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