Por: Jorge Tovar

Intermediarios: concentración e inequidad

El poder de los intermediarios hoy día es tal que alguno tiene más riqueza que las estrellas del balón. El traspaso de Neymar, por €222 millones, generó €36 millones que se repartieron entre el papá de Neymar y otros. Entre los otros se incluía un tal André Cury, que era asalariado del Barcelona y cuya misión, irónicamente, era ayudar a fortalecer los vínculos entre el brasileño y el club azulgrana.

Las cifras, según un reciente informe de FIFA, son mareantes. A noviembre de 2019 se han realizado transferencias de 17.896 jugadores, para un promedio de 53 transacciones diarias. De ellas, apenas 3.558 transferencias utilizaron agentes, es decir, algo menos del 20 %.

Las comisiones (registradas ante FIFA), alcanzaron un valor de US$653,9 millones, para un valor promedio por transferencia de US$183.783, nada despreciable.

Las cifras anotadas implican un incremento del 19,2 % respecto al año anterior. La inequidad, como no podría ser menos en estos tiempos convulsos que vivimos, es la norma. Consideremos el caso de intermediaciones pagadas por clubes. Las comisiones por encima del millón de dólares son minoría: apenas en el 9,26 % de los casos recibe el intermediario esa comisión millonaria. En el 35,21 % reciben entre US$100.000 y US$1 millón y en el 37,96 % entre US$10.000 y US$100.000. El resto recibe menos de US$10.000 por traspaso.

Las cifras de comisiones reflejan el nivel de concentración del fútbol actual. El 96 % de las comisiones se pagan en Europa. En Conmebol se pagan 2,2 % y en África 2 %. Es decir, sí, estamos a años luz de Europa, pero muy cerca de África. Quizás más de lo que a muchos en Suramérica nos gusta reconocer.

Las cifras que reporta FIFA muestran un mundo concentrado, donde los intereses personales en ocasiones van más allá de los intereses de los clubes y, por supuesto, de los hinchas. De Mourinho y Mendes se ha hablado mucho en la carrera del portugués. Algunos tienen tal poder que se dan el lujo de menospreciar a los clubes más poderosos del mundo. Es el caso de Raiola, quien ha mantenido varios encontronazos con el Barcelona, el último logrando un contrato financieramente superior para De Ligt en la Juventus, cuando prácticamente todo estaba listo con los catalanes.

Desde la perspectiva suramericana, leo dos cosas. Por un lado, seguramente estamos subreportando los montos de las comisiones. Nuestra “viveza” es esa, romper la norma y luego salir a quejarnos. Por otro lado, implica que debemos trabajar en valorar más uno de nuestros grandes productos de exportación: los futbolistas. ¿Cómo hacer para que las transferencias no se hagan cuando tienen menos de 20 años, con valor relativamente bajo? ¿Cómo lograr que exportemos con mayor valor agregado, cuando con 23 o 24 años su precio sea mayor? Conmebol está en mora de estudiar y diseñar una estrategia a corto, mediano y largo plazo con el objetivo de lograr que sea el mercado el que impida la marcha temprana de nuestros futbolistas.

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2019-12-10T06:00:00-05:00

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