Este sábado volvería a jugar con el Real Madrid
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James Rodríguez, profesional desde niño

Apenas comenzó su carrera demostró ser diferente, tener la disciplina de pocos en el fútbol. Hoy en día este es el cuidado que tiene con su cuerpo para consolidarse en la élite del fútbol mundial.

James Rodríguez en un entrenamiento con el Real Madrid. Real Madrid

Wilson James Rodríguez Bedoya pudo llegar lejos en el fútbol. Desde juvenil demostró ser diferente y tener una pegada prodigiosa. Fue una de las grandes promesas del balompié colombiano en la década de los 80, cuando se mostró con la selección colombiana dirigida por Luis Alfonso Marroquín en el  Suramericano Juvenil de Paraguay en 1985, anotando el gol de la clasificación al Mundial de la categoría, en la Unión Soviética. Jugó en equipos como Tolima y Cúcuta Deportivo. Sin embargo, nunca llegó a ser lo que se esperaba porque prefirió la rumba y el trago que la gloria.

De hecho, por esa vida desordenada que eligió se separó de su primera esposa, Pilar Rubio, quien no aguantó esa situación y se terminó yendo contra su pequeño hijo, James David Rodríguez, a comenzar de cero en Ibagué.

Allí contó con el apoyo de su familia y de Juan Carlos Restrepo, un ingeniero de sistemas que conoció en la empresa Cementos Diamante y con quien se casó. Él había querido ser futbolista profesional, pero su talento no le dio sino para jugar en las inferiores del Deportes Tolima.

Sin embargo, apenas vio que James era talentoso con la pelota y que era un apasionado por ese deporte, se propuso guiarlo en el camino para cumplir su sueño.

La primera que se opuso fue Pilar, pues no quería que su hijo repitiera los pasos del padre. Se había acostumbrado a ver que algunos exjugadores terminaban en la tienda de la esquina, tomando trago o jugando picados por una cerveza en torneos de barrio. Por eso su primera condición fue la disciplina, y James fue muy profesional desde muy pequeño, siempre con la guía de su padrastro, quien entendió esto como un proyecto de vida.

“Nos preocupaba la contextura, porque era muy chiquito y flaco. Por su herencia genética estaba destinado a ser bajito y por eso había que hacer algo. Nos asesoramos y buscamos un tratamiento con base en el ejercicio y la alimentación adecuada”, recuerda Juan Carlos.

Desde que estaba en la Academia Tolimense tenía una preparación diferente a la de sus compañeros. Juan Carlos y Pilar armaron un equipo técnico con profesionales para potenciar su físico, su técnica y sobre todo su mentet. A los 11 años salía del colegio, almorzaba en casa e iba a los entrenamientos. Luego tenía clases particulares para fortalecer los aspectos en los que tenía falencias.

Ya en Envigado, equipo con el que debutaría como profesional a los 14 años, lo pusieron a jugar con la categoría del año noventa, mayor a la de él. Los jugadores eran más grandes y fuertes. En los primeros partidos, cuando el entrenador lo ponía, James ni tocaba la pelota. Juan Carlos se preocupó por esa situación y llamó a su amigo Ómar Suárez, exfutbolista, quien se dedicaba a la formación de juveniles.  Le pidió que le recomendara a alguien para que le trabajaran a James la parte físico-atlética.

Formaron un equipo interdisciplinario  liderado por el deportólogo Luis Emilio Lara, quien ideó la manera de fortalecer las piernas y el tren superior de James. Trabajos de gimnasio, horas de cardio y mucho esfuerzo que al poco tiempo dio frutos, cuando gracias a su evolución se ganó un lugar en el equipo profesional y debutó.

El 10 ascendió a la A con el cuadro naranja, deslumbró y viajó a Argentina para seguir su carrera en Banfield. Pasó luego por el Porto de Portugal, Mónaco, Real Madrid y Bayern. Además triunfó con la selección de mayores de Colombia. “James no es producto de la suerte y su talento se ha perfeccionado gracias al trabajo, su disciplina y profesionalismo”, asegura Restrepo.

Llegar a la élite no ha cambiado su manera de prepararse. Tal como aprendió desde niño, James sabe que para mantenerse en forma es fundamental el trabajo extra, el correr siempre una milla más. Nunca le ha gustado el trago y, aunque el baile y la música lo atraen, sabe cuáles son los momentos y los escenarios para eso. Actualmente tiene un equipo de profesionales a su disposición, como el fisioterapeuta Joaquín Juan y el nutricionista Camilo Roa, quienes explicaron el tipo de profesional que es James.

Desde que llegó al Real Madrid, después del Mundial de Brasil 2014, James conoció Joaquín Juan, un español que asesora a deportistas de élite como Cristiano Ronaldo, Pau Gasol y Falcao García y es especialista en la prevención y recuperación de lesiones. Junto a él trabajó en los últimos días para superar la lesión en el sóleo que no le permitió terminar el juego de hace dos semanas con Villarreal. “El único problema que puede tener James es el exceso de motivación para estar bien. En ocasiones entrena más de la cuenta y eso le puede pasar factura. Si peca de algo es de ganas de mejorar día a día. A veces le he dicho que menos es más”, explicó al Gol Caracol.

“James no es el único jugador con problemas físicos. Varios futbolistas que vienen de jugar la Copa América están pasando por el mismo inconveniente. Es normal porque su período de recuperación fue menor”, explicó el fisioterapeuta, quien confía en que el colombiano pueda brillar nuevamente con el equipo merengue, que jugará mañana contra el Levante (6:00 a.m., por ESPN).

El nutricionista paisa Camilo Roa trabaja con James desde hace un año. Lo conoció gracias a la recomendación del arquero Camilo Vargas. “Con James llevamos un trabajo bastante intenso. Buscamos que esté a la altura de los mejores del mundo en su posición. Necesitamos que sea un jugador ágil, veloz, con buena potencia y con una composición corporal a nivel de masa muscular que le potencialice”, explica. Para eso, la buena alimentación es clave.

“Dentro de los deportistas que yo tengo, James es el más riguroso. Ha demostrado una evolución impresionante. Actualmente maneja un 6 % de grasa, que es el nivel de Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos o Robert Lewandowski. Su composición de masa muscular ha subido tres kilos”, dice Roa.

Y justo esa evolución física es la que convenció al técnico Zinedine Zidane de incluirlo en sus planes. En estos días de recuperación, el 10 no paró. Hizo muchas horas de gimnasio, piscina en su casa y terapia con el único objetivo de estar bien rápidamente. La temporada apenas comienza y su único meta es vivir su mejor temporada con el Real Madrid.

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2019-09-12T22:51:22-05:00

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2019-09-14T08:50:31-05:00

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Luís Guillermo Montenegro

Fútbol Internacional

James Rodríguez, profesional desde niño

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