James Rodríguez: un muchacho con ideas de viejo

El volante cucuteño, de 20 años, fue fundamental en el histórico triunfo en La Paz.

"Este chico está para grandes cosas"

James Rodríguez es un jugador diferente. Tiene una muy buena estructura física y fuerza en el remate. Además, un potencial importante. En los juveniles, soy muy prudente en el lanzamiento de una proyección. Ellos deben entrar en un equipo armado, y no ser la solución, para que en sus primeros partidos ese grupo lo sostenga. Ahora, este chico está para grandes cosas. Así lo digo, simplemente. Lo ubicamos en posición de enganche, o a que aprenda a hacer el doble cinco con salida, o a que sea volante por izquierda y entienda los recorridos. Quiere aprender, sumar cosas. Acaba de cumplir 18 años. Es, a futuro muy cercano, un jugador muy importante para la selección de Colombia.

Julio César Falcioni, en aquel momento técnico de Banfield, hablaba del volante cucuteño, recién transferido al fútbol argentino. Seis meses después, Rodríguez ganó el Torneo Apertura 2009. Fue figura: el extranjero más joven en debutar, en hacer un gol y, claro, en llevarse un campeonato.

“El club necesitaba esto. La verdad es que cuando llegué, no soñé con este campeonato, porque Banfield era un equipo que nunca había salido campeón, y ahora se dio (...) Cuando uno es colombiano, tiene que sentirse muy orgulloso, y por eso se lo dedico a todos allá. Tengo 18 años, una corta edad, y ya vivir esto en el fútbol argentino...”, afirmó él.

Nacional 2, Banfield 2
Las camisetas de Banfield y Envigado se parecen. Cuando juega de visitante, el Taladro se viste de anaranjado. Lo hizo el 10 de marzo de 2010, en el estadio Centenario, en Montevideo, ante Nacional. Los uruguayos se fueron arriba al arranque del partido, en el minuto cinco del primer tiempo, pero Rodríguez le dio vuelta: primero con un cabezazo frontal y nítido, y después con un penal ejecutado con sobriedad.

“Estoy contento, porque marqué los dos goles y sacamos un punto muy valioso en esta cancha. Eso es importante. Esperemos seguir una buena senda. Me siento satisfecho por el partido, primero, y segundo, porque la gente me quiere. Esto es para Dios, después para mi familia y luego para mi novia”, declaró.

El comienzo en el fútbol colombiano, en Envigado, había sido vertiginoso: un año y al exterior. Aunque, en rigor, todo en su vida lo ha sido.

“Es un muchacho muy aterrizado para la edad que tiene”
La madurez se la dio su profesión. Imagínese, desde los 14 años peleando una titular en Envigado, rodeado de gente grande. Se ha sabido acompañar, además. Es que él siempre ha sido un convencido. Ama lo que hace y está en función de eso. Nunca le gustaron las fiestas, el trago. Por el contrario, es muy familiar. Cuando viene a visitarnos, pasa todo el tiempo con nosotros. Y bueno, tiene objetivos muy claros (...) De niño, era el fútbol y el Play. Todo el día detrás de una pelota. Yo le daba juguetes diferentes y él sólo era con la pelota. Mire, la cama estaba llena de balones (...) Cuando hablé con él, después del partido, le dije que había que estar tranquilo, que esto apenas empezaba. ¿Cuántos es que son, 18? Pero él sabe lo que hace y cómo lo hace. Es un chico muy aterrizado para la edad que tiene. Y bueno, yo soy su hincha número 1. Ya es hora de verlo como una realidad, no como una promesa.

“Contenta, pero tranquila”, dice la señora Pilar Rubio, la madre de Rodríguez. Lo de su hijo es sorprendente, pero ella lo vio venir. Tal vez con demasiada certeza.

“Será uno de los mejores del mundo”
Su adaptación en Portugal fue rápida, ser joven le ayuda bastante y él siempre estuvo próximo al grupo. Creo que en dos o tres años será uno de los mejores del mundo.

André Villas-Boas, para ese entonces técnico del Porto, elogiaba a Rodríguez. Tras su paso por el fútbol argentino, el mediocampista era una especie de Midas: adonde quiera que iba, ganaba títulos. En el balompié lusitano (llegó en 2010) han sido cinco hasta el día de hoy: dos Supercopas, una Uefa Europa League, una Liga y una Copa de Portugal.

“¿Quién juega la eliminatoria?”
Cuando hablamos de experiencia de eliminatoria, ¿qué es, quién la juega? Actúan once, con balones, iguales, unos muy buenos, otros que no lo son tanto. James Rodríguez fue campeón en Argentina, y figura, con ¿cuántos?, ¿18 años? Ha jugado el Mundial Juvenil, Suramericanos, actúa en Europa, es titular, mete goles, conoce la función. Si con todos esos argumentos el técnico decide que juegue, no encuentro razones para decir no.

Ante el anuncio de que Rodríguez sería titular frente a Bolivia, vinieron los cuestionamientos. El argumento era uno: su falta de experiencia en eliminatorias. Julio Comesaña les salió al paso a las críticas. Deliberando, derrumbó los mitos: el cucuteño tenía el roce suficiente para actuar en cualquier lado. “Ya lo otro le toca a él”, concluyó.

“Estoy ahogado, no puedo hablar muy bien”
Un partido muy difícil (...) En estos momentos estoy ahogado, no puedo hablar muy bien. Creo que el equipo estuvo bien y todos demostramos que estamos para grandes cosas. Tuvimos esa actitud, porque sabíamos que era un encuentro complejo. Se sacó un buen resultado.

En su debut con la selección mayor, lo había hecho todo: trabar, correr, ir, venir, sacar aire de donde no había, acaso del corazón. La asistencia para el segundo gol de Colombia, el pase cruzado para que Dayro Moreno habilitara a Radamel Falcao, fue milimétrico, de una notable sangre fría. Tiene cosas de viejo, se diría. Apenas ha cumplido 20 años, pero ¿qué son 20 años?

Nada, probablemente nada. O el presente del futuro.