Por: Antonio Casale

La caja negra

Me gusta jugar tenis y cada vez me importa menos ganar, aunque sigo siendo muy competitivo en mi manera de ser. Durante mucho tiempo estuve seguro de que si encontraba la raqueta que mejor se ajustara a mi juego, mi tenis sería mucho mejor. Hasta qué entendí que la raqueta es solamente la herramienta. Todas son más o menos iguales. Lo único que puedo mejorar o empeorar es el uso que le dé a esa herramienta.

El VAR es como la raqueta, una herramienta. Llegó al fútbol para darles mejores elementos de juicio a los jueces para que así puedan ser más justos. Puede que en Europa usen mejores tecnologías que en la Copa América, pero son más o menos lo mismo. Allá se demoran menos que acá en tomar una decisión, pero si al final hay justicia la gente lo soporta. Lo que cambia es la manera de usarlo por parte de los árbitros, que quedan más expuestos que antes del VAR en caso de no apoyarse en la herramienta en momentos tan evidentemente discutibles como las dos jugadas de presunto penalti a favor de Argentina en el juego ante Brasil. O Zambrano, el árbitro de ese partido, es muy malo como profesional o Messi tiene razón en cuanto a la corruptela que denunció de la Conmebol después del juego ante Chile, en el que resultó mal expulsado.

Y solo hay una manera de saberlo, abrir la caja negra se hace necesario. Cuando hay accidentes aéreos, las conversaciones y maniobras de los pilotos quedan grabadas y registradas en un maletín indestructible que cuando aparece es fundamental para las investigaciones y ayudan a esclarecer las causas de los siniestros.

La Conmebol publicó un comunicado después de las declaraciones de Messi en el que afirma que trabaja incansablemente por la transparencia desde 2016. Es decir, después del Fifagate, y pocos se creen ese cuento. Lo cierto es que están ante una oportunidad de oro para demostrar que así es, pero difícilmente la aprovecharán.

Si de demostrar transparencia se trata, la mejor manera de argumentar que lo sucedido ese día fue consecuencia de errores humanos de los jueces que no vieron siquiera discutibles las acciones como para revisarlas, lo mejor que podrían hacer es abrir la caja negra de las grabaciones entre ellos al momento de los hechos y darlas a conocer, pide la AFA.

Es cierto que los argentinos, tantas veces beneficiados con “errores humanos” de los árbitros, como en aquel gol de Maradona con “la mano de Dios” del 86 ante Inglaterra, son malos perdedores en su generalidad. Pocas veces reconocen la superioridad de los rivales o terminan sin renegar ni pegar patadas. Ellos ya no van a cambiar.

Pero no es por Messi ni por Argentina, es por el fútbol suramericano. El VAR llegó para hacer justicia y cuando no se hace, los males quedan en evidencia como nunca antes. Obviamente la caja negra del juego entre Argentina y Brasil se perderá en el mar de la oscuridad que sigue reinando en la Conmebol, así digan lo contrario.

 

 

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