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Cosas de la vida, aquel día España perdió por 2-1 contra Holanda. Era un partido amistoso. Lo del pasado miércoles, en Durban, era una semifinal de la Copa del Mundo ante Alemania. Xavi sacó un tiro de esquina, Puyol lo remató de cabeza y metió a España en la final. Llevan más de 11 años jugando juntos en el Barcelona. Así que no necesitan ni hablarse para entenderse. Pero el miércoles, en el descanso, hablaron. Lo justo, no mucho; lo necesario para que Xavi lanzara un saque y Puyol supiera dónde buscar el remate.
“Tú pónmela como se la pusiste a Capdevila”, le dijo Puyol a Xavi en el camerino, recordando un cobro de esquina que había sacado en el primer tiempo. “Como si fuera tan fácil”, se quejaba el medio, como si el Jabulani se dejara dominar, como si no lo intentara.
“Tú pónmela donde se la pusiste a Capdevila”, recordó Xavi en el minuto 73, camino de la esquina izquierda del ataque de España. Y, entonces, lo tuvo claro: “Te juro que, cuando iba a lanzar el saque de esquina, sabía que iba a ser gol”. Llegó Xavi a la esquina, plantó la pelota, levantó la cabeza y vio a Puyol. Y aún lo tuvo más claro: “Búscala, Puyi, que te la pongo, búscala, que es gol”.
Xavi sólo recordaba sensaciones porque no lo había visto repetido por la tele: “Tal y como le pego, veo a Puyi correr... Y pienso: gol”. Y fue gol. A día de hoy, puede que el tanto más importante de la historia del fútbol español. “Espero que no, que el más importante esté por llegar”, asegura el defensa.
Es el tercer gol de Carles Puyol Saforcada, ese que en la final cumplirá su partido número 90 con la selección y al que un día acusaron de falta de compromiso por no jugar un partido estando lesionado. Unos números reseñables porque El Tiburón, como le llaman algunos en el vestuario, sólo contabiliza seis goles en los más de 300 partidos de Liga que lleva como azulgrana. Ahora se duda sobre si seguirá en el equipo nacional o se retirará para centrarse en el Barça. “No es el momento para eso. Lo hablaré con Del Bosque y Hierro al acabar el Mundial”, responde el zaguero.
El gol que metió a España en la final tiene más historia que ésta y remite al trabajo de Tito Vilanova y Juan Carlos Unzué, ayudantes de Pep Guardiola en el Barça. Con esa jugada, Puyol y Xavi, con la colaboración de Piqué, ya hicieron historia el 2 de mayo del año pasado, en el Bernabéu, la tarde que el Barça le marcó seis goles al Madrid (2-6). El segundo, de Puyol, llegó de una falta lateral, pegada a la línea de fondo, con movimientos casi idénticos. Piqué arrastró y fijó a los centrales del Madrid en el área pequeña y Puyol, que estaba en el segundo palo, amagó hacia dentro pero salió hacia fuera para volver y rematar desde el punto de penalti, como hizo ante Alemania. “No pensé en aquel gol, pero es una acción que solemos hacer”, dijo Puyol refiriéndose a la estrategia del Barça; “Sí, es la del gol del Bernabéu”.
Es una estrategia, en cualquier caso, que resulta estupenda ante equipos que se defienden en zona en las jugadas a balón parado. Como demostró Puyol ante el Madrid y ante los alemanes. “Sabemos que esta jugada la hacen en su club, pero somos respetuosos y en la selección intentamos aprovecharnos del trabajo bien hecho”, reveló el técnico Vicente del Bosque.