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Con la muerte de Terry, cuyos restos fueron hallados este miércoles en la madrugada en un terreno por donde pasó la segunda etapa de la carrera, llega a 54 el número de personas que han perdido la vida desde el inicio de la competición, en 1977.
Los años más luctuosos fueron 1986, edición en la que murieron siete personas, entre ellas el veterano Thierry Sabine, y 1988, en el que fallecieron seis.
La pasada edición de 2008, de Lisboa a Dakar, fue suspendida por falta de seguridad en las etapas que debían celebrarse en Mauritania, tras las amenazas terroristas de Al-Qaeda.
Por eso, para este año los organizadores decidieron realizar la prueba en Suramérica, en donde se tenía la certeza de que no habría sabotajes o problemas de violencia. Sin embargo, resultaba imposible garantizar la seguridad de los participantes en carrera, pues las posibilidades de accidentarse siempre están ahí.
Y lamentablemente esta vez la víctima fue el motociclista francés Pascual Terry, cuyo cuerpo fue encontrado a unos 15 metros de su moto, una Yamaha 450 WRF, en la Patagonia argentina.
Terry estaba desaparecido desde el domingo pasado, fecha de la segunda etapa. Su cuerpo fue encontrado en un paraje con mucha vegetación. Según el informe, el motociclista se había quitado el casco y se protegió en la sombra. Junto a su cadáver se encontró comida y agua, pero todavía no se conocen las causas de su muerte.
“Hay cosas que no tienen explicación”, dijo el director de la prueba, Etienne Lavigne. La Policía y la Fiscalía de La Pampa iniciaron una investigación, pues se supo que el domingo Terry informó a la organización que se había quedado sin combustible, pero pudo reanudar la marcha ya que otro competidor se lo dio.
Luego, su sistema de comunicación dejó de funcionar. Al término de la segunda etapa, y ante su ausencia, comenzó una búsqueda por la zona.
La primera muerte en el Rally Dakar fue en 1979, cuando el joven motociclista Patrick Dodin falleció tras salirse de la pista en Agadés (Níger). Y la más reciente había sido en 2007, cuando el piloto francés Eric Aubijoux, de 42 años, falleció de un paro cardiaco en el tramo en Senegal.