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Toda una era
En los 90, el turno fue para los estadounidenses Pete Sampras y Andre Agassi, dos tenistas de estilos totalmente diferentes que lograron, a su modo, cautivar al mundo.
Sampras, quien permaneció seis años como el número uno del mundo, se caracterizó por ser un tenista muy clásico, poseedor de un servicio fulminante, mientras que Agassi, quien en varias ocasiones estuvo en la cima de la ATP (la primera en 10 de abril de 1995) fue un hombre irreverente, uno de los primeros en atreverse a vestir de un color diferente al blanco y además su pelo largo y barba frondosa, lo hicieron único. En 1988, tras su separación con la actriz Brooke Shields subió 12 kilos y descendió al puesto 148. Luego regresó y se retiró en 2006 en los primeros puestos del escalafón. Hoy está casado con la también ex tenista Steffi Graf.
Sampras se retiró en 2003, tras ser campeón del Abierto de Estados Unidos, justamente derrotando en la final a Agassi. Totalizó 64 títulos, 14 de ellos de Gran Slam. Pero no pudo salir victorioso en Roland Garros. Agassi se embolsilló 60 campeonatos, ocho de los ‘grandes’ (ganó los cuatro) y también se coronó campeón olímpico.
El nuevo rey
El mundo tenístico se deleita hoy con el candente duelo que protagonizan Rafael Nadal, de 22 años, y Roger Federer, de 27. El pulso está a favor del español, quien hace dos semanas le arrebató la punta del escalafón mundial de la ATP, luego de que el suizo permaneciera allí durante los últimos cuatro años.
Hasta el comienzo de esta temporada, Federer tenía todo a su favor: 12 títulos de Grand Slam, 273 semanas consecutivas en la cima de la clasificación y un juego casi perfecto que lo hacía invencible ante la gran mayoría de sus adversarios. Pero llegó 2008 y la perfección de Roger se empezó a desvanecer. No ganó el título del Abierto de Australia, que se lo llevó el serbio Novak Djokovic. El Roland Garros, que nunca ha podido lograr, lo perdió de forma humillante con Nadal, campeón de Francia en cuatro ocasiones.
Pero el golpe fulminante que recibió el suizo de Nadal fue en Wimbledon, su casa, al perder la final en cinco disputados sets, ante un rival del que decían sólo era especialista en polvo de ladrillo. Semanas después Nadal le dio la estocada final, al llevarse la medalla de oro olímpica y quitarle de paso el número uno.
Un época dorada del tenis
En la década de los 80 fueron Iván Lendl, el checo nacionalizado estadounidense, y su compatriota John McEnroe quienes protagonizaron grandes duelos. Lendl, más clásico, y McEnroe, uno de los tenistas más temperamentales de la historia, lograron crear todo un hito alrededor de sus figuras. Lendl, quien permaneció 16 años en el profesionalismo, se fue con 94 títulos, ocho de ellos de Grand Slam (no pudo ganar Wimbledon). El 28 de febrero 1983 fue número uno del mundo y allí se mantuvo 270 semanas. McEnroe, 14 años en el circuito, se llevó 70 trofeos, siete de ellos de los ‘grandes’. El 3 de enero de 1980 llegó a la cima de la ATP.