Los “pecados” del exdirectivo de Torneos y Competencias

El argentino Alejandro Burzaco, que se entregó ayer en la ciudad de Bolzano (Italia), luego de que la Interpol emitiera circular roja en su contra la semana pasada, es un ejemplo más de cómo la ambición por el dinero puede derrotar a un hombre.

Alejandro Burzaco, de TyC. / EFE
Eso, al menos, es lo que se infiere de lo que la justicia estadounidense afirma sobre la cabeza de una empresa que negociaba derechos del fútbol en el continente: Torneos y Competencias (TyC).
 
Por como van las cosas, incluida la detención domiciliaria que le concedieron ayer, el próximo 30 de junio Burzaco llegará a su cumpleaños número 51 privado de la libertad. Las razones de la Corte del Distrito Este de Nueva York para requerirlo son, en resumidas cuentas, las mismas que tienen hoy emproblemados a exdirigentes del fútbol tan relevantes como Nicolás Leoz: fraude, soborno y lavado de dinero.
 
Hay dos escenarios que tienen a Burzaco en la cuerda floja: los supuestos pactos bajo la mesa con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y el establecimiento de la empresa Datisa. En cuanto a la AFA, el asunto es así: en 2011, cuando Argentina se preparaba para ser la anfitriona de la Copa América, sostiene la justicia de EE.UU., Burzaco era tan cercano a X, dirigente del fútbol argentino y de la FIFA, que a veces hasta se comunicaba con otros en su nombre. Y así empezó un desfile de sobornos y dádivas.
 
Según el indictment (acusación), está registrado que desde los años 90 Burzaco, en nombre del dirigente, le pedía a José Hawilla, dueño de Traffic, empresa que pagó millones de dólares por retener contratos de derechos de transmisión de fútbol, “millones de dólares por cada edición de la Copa América para que la AFA pusiera en la cancha a sus mejores jugadores”.
 
“Fue en el contexto de esta relación de vieja data”, dice el indictment, “que Alejandro Burzaco le informó a (José Hawilla) que el coconspirador #10 quería un soborno de siete cifras (entre US$1 millón y US$9,9 millones) porque Argentina era anfitriona de la edición 2011”. Burzaco, se supone, le pidió a Hawilla que en vez de enviar el pago redujera en esa cifra una deuda que su empresa Torneos y Competencias tenía con Traffic.
 
En la creación de Datisa, según la justicia estadounidense, Alejandro Burzaco tuvo todo que ver. Esa empresa firmó un contrato de US$317 millones con la Conmebol para quedarse con los derechos de mercadeo y transmisión de las ediciones de la Copa América de los años 2015 (que empieza mañana), 2019, 2023 y la edición especial Centenario 2016. En el indictment se asegura que los empresarios detrás de Datisa (José Hawilla, Alejandro Barzuco y Hugo y Mariano Jinkis) acordaron pagar US$110 millones en sobornos para conseguir los contratos.
 
Apenas hace un año, el 1º de mayo de 2014, dirigentes de la Concacaf y la Conmebol se reunieron para comunicar oficialmente, en rueda de prensa, que la Copa América Centenario era un hecho. Los fundadores de Datisa estaban presentes. El comunicado que se les entregó a los periodistas anunciaba “una unidad en crecimiento del fútbol organizado de las Américas”. Ese mismo día, al terminar el evento, las cuatro cabezas de Datisa se reunieron. Y Burzaco, previendo lo que se podía venir, anotó: “Todo se puede dañar ... Todos podemos ir a la cárcel”.