Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Hoyo 1
Par 4 de 435 yardas
Puede ser el más importante primer hoyo de cualquier campeonato. La clave es el búnker del fairway, a la derecha. Sin embargo, los pegadores largos pasan sobre él, lo cual cambia el panorama. Hay que tener en cuenta que este hoyo lo alargaron 15 yardas en 2002. Quienes puedan superar la arena tendrán un espacio de 50 yardas en el fairway para quedar con una buena línea.
Hoyo 2
Par 5 de 575 yardas
Muchos jugadores sienten que deben hacer birdie en este hoyo para entrar en la pelea. Puede no ser tan cierto, pero sí es un hoyo ‘oportunidad’. El búnker ubicado en el costado derecho del ‘pata de perro (hoyo que tiene un ángulo como el de la pata de un perro), raras veces causa dificultades, pero puede reducir el área visual donde debe aterrizar el golpe de salida.
Hoyo 3
Par 4 de 350 yardas
Es uno de los más difíciles. Incluso, desde el tee es recomendable salir con un hierro y ‘aprochar’ 9 o un wedge. Hay que ser precisos en la salida para evitar los búnkeres, ubicados a la izquierda. Otra dificultad es el green, elevado y pequeño, especialmente a la izquierda. Si el jugador se queda corto en el approach, le queda un corto y difícil chip o pitch.
Hoyo 4
Par 3 de 205 yardas
Pocos se imaginan lo difícil que es este hoyo hasta cuando lo juegan. El viento es una razón. Cuando sopla fuerte, la selección del palo es definitiva. Una de las cosas interesantes es el green, que obliga al jugador a ser agresivo. El green es grande, pero si la bandera está a la derecha, detrás del búnker, hay que tratar de embocar, porque un putt de izquierda a derecha es complicado.
Hoyo 5
Par 4 de 455 yardas
No es fácil, en especial si la salida queda a la izquierda del fairway, porque el hoyo se convierte en un pata de perro. Desde el tee es un hoyo en subida, y si el jugador logra poner la bola en la derecha no tiene problemas para el segundo golpe. En la reforma del campo realizada en 2002 se le agregaron algunas yardas, aunque sigue existiendo la oportunidad de ‘cortar’ desde la izquierda con riesgo.
Hoyo 6
Par 3 de 180 yardas
Desde la superficie pareciera en bajada, con un tee elevado un amplio green abajo. Pero hay una cantidad de mesetas que dividen el green en áreas pequeñas. Desde la entrada hasta atrás, éste sube bastante. Sobra decir que si la bola no queda en un lugar apropiado, es difícil pensar en par y menos en birdie. La diferencia está en el manejo que se le dé a los diferentes niveles.
Hoyo 7
Par 4 de 410 yardas
Es un excelente ejemplo de cómo debería ser un buen par cuatro corto. Sin importar cual palo utilice el jugador para salir, lo importante es mantener la bola en el centro con el fin de evitar los árboles. Con las 45 yardas que se le aumentaron en 2002 resulta aún más importante la precisión. El segundo golpe es en subida y por lo general se utiliza un hierro corto.
Hoyo 8
Par 5 de 570 yardas
Para Gary Player, ganador de tres Masters, “llegar de dos golpes en el green no es lo más inteligente”. Después de la adición de 20 yardas tiene más sentido. Un pegador largo y preciso puede llegar con dos golpes, pero la estrategia segura es llegar al green con el approach (tercer golpe). Lo mejor es salir con el drive a la izquierda, luego jugar una madera apuntando a la derecha.
Hoyo 9
Par 4 de 460 yardas
Es un hoyo que se juega colina abajo, razón por la cual la adición de 30 yardas no afecta el golpe de salida. Hay que buscar el centro del fairway un poco cargado a la derecha para ‘abrir’ el hoyo. Jugar por la izquierda significa dificultades porque el green no recibe bien desde ese ángulo. Claramente el approach es el secreto de este hoyo, un hierro corto que por lo general se juega colina abajo.
Hoyo 10
Par 4 de 494 yardas
Se trata de uno de los par cuatro más largos de cualquier major. Pero se juega más corto porque el fairway está sumergido 30 metros. Además, la pendiente de derecha a izquierda del fairway juega a favor. Hay que recordar a Larry Mize en su desempate frente a Severiano Ballesteros y a Greg Norman en 1997. Mize cogió perfectamente la pendiente y le ganó a los dos.
Hoyo 11
Par 4 de 490 yardas
Todo el mundo se acuerda de ese chip de más de 40 metros que embocó Larry Mize en el desempate del Masters de 1987. Pero la gente no se acuerda que había hecho algo muy parecido dos horas antes en el mismo hoyo para salvar un par. Luego le hicieron cambios cuando le agregaron 35 yardas. Por ello, este es uno de esos hoyos donde el jugador no tiene claro para qué lado salir.
Hoyo 12
Par 3 de 155 yardas
La distancia no parece mucha, pero siempre hay que jugar como si tuviera 30 yardas más debido a los vientos cruzados. Y aunque haya suerte y el viento no esté soplando, es un golpe difícil, el green está 10 yardas por debajo del búnker del frente y por ello se entiende que los jugadores respiren aliviados cuando la bola queda en el green.
Hoyo 13
Par 5 de 510 yardas
Considerado como una opción de birdie. La mayoría busca una salida larga, que la bola quede en buena posición para un segundo golpe que les permita alcanzar el green. Aunque debe ser precavido, si el golpe de salida no fue bueno y largo es mejor llegar de tres, con un approach corto que le permita tener la oportunidad de ubicar la bola lo más cerca de la bandera.
Hoyo 14
Par 4 de 440 yardas
Es el único hoyo de Augusta sin un búnker. Según Craig Stadler, ganador del Master de 1982 “no se necesitan”. Es un par cuatro entre dos par cinco, con agua. Una buena salida debe ser cargada a la izquierda para aprovechar el declive de izquierda a derecha que tiene el fairway. El approach se hace con el palo que mejor se acomode, un hierro medio o uno corto, según sea el caso.
Hoyo 15
Par 5 de 500 yardas
Tiger Woods lo llama punto de quiebre, porque consolida lo bueno o acaba de dañar lo malo. Sin tener en cuenta la posibilidad de desastre, los jugadores ven este hoyo como una oportunidad. La zona de ‘aterrizaje’ de salida es amplia y los pegadores largos tienen un bono extra porque es en bajada. El approach es la clave, está en bajada y el angosto green está protegido por un lago al frente.
Hoyo 16
Par 3 de 170 yardas
Drama es la palabra que mejor define a este hoyo en todos los Masters. Quizá por ser el último hoyo que tiene agua, por ser una oportunidad de birdie o de boggie. La clave es encontrar el centro del green y trabajar la bola en dirección a la bandera; si el golpe es de izquierda a derecha, hay que acercar la bola para evitar las ‘trampas’ del green, que tiene muchas caídas.
Hoyo 17
Par 4 de 425 yardas
Es un respiro después de los hoyos con agua. Ofrece uno de los fairways más generosos del campo de Augusta. Con la remodelación que se hizo en 1999, el famoso árbol Eisenhower (un viejo pino al que la bola del famoso ex presidente y general golpeaba con mucha frecuencia y que él quiso cortar) entró más en juego. El green es uno de los más difíciles del campo.
Hoyo 18
Par 4 de 465 yardas
Es un duro último hoyo, en subida. Es la clase de hoyo que hace ganar o perder el torneo. Arnold Palmer vivió las dos situaciones. En 1961, pensando en que sería el primero en ganar el Masters en dos años seguidos, pegó un hierro siete y su bola quedó en uno de los búnkeres de la derecha e hizo seis golpes y perdió. Pero también lo trató bien en 1960, 62 y 64: hizo dos birdies y dos pares.