Luis Bedoya, el nuevo informante del FBI en el escándalo de la Fifa

Tras haberse declarado culpable en 2015, el expresidente de la Federación Colombiana de Fútbol ha empezado a hacer delaciones con nombres propios, entre los que se encuentra Nicolás Leoz, expresidente de la Conmebol.

Luis Bedoya fue presidente de la Federación Colombiana de Fútbol casi 10 años. En el mundo del fútbol estaba involucrado desde 1986. Foto: archivo El Espectador

En mayo de 2015, la captura de nueve altos funcionarios de la Fifa y de cinco altos ejecutivos también relacionados con el mundo del fútbol inundó los titulares de prensa del mundo. El 27 de ese mes, en un mismo hotel en Zúrich (Suiza), siete directivos fueron detenidos. La noticia, en ese momento, parecía lejana para Colombia. En principio, ningún nacional estaba involucrado en el mayor escándalo que haya sacudido al fútbol y pronto saldría Luis Bedoya, entonces presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, a asegurar que el país estaba a salvo de esa tormenta.

“Las puertas de la Federación están abiertas y las cuentas de nosotros pueden ser revisadas”, aseguró Bedoya en la única rueda de prensa que dio al respecto en junio del mismo año, apenas seis días después de los arrestos en Zúrich. Su discurso de inocencia, sin embargo, duró poco. Para diciembre de ese mismo año, ya Bedoya se había declarado culpable. La justicia de Estados Unidos lo acusó de haber formado parte de una conspiración internacional, a través de la cual circularon millones de dólares en sobornos a cambio de que oficiales de la Fifa tomaran decisiones -como elegir las sedes de los mundiales-, o de que empresas se quedaran con derechos de transmisión de los partidos.

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Bedoya renunció a la Federación en noviembre de 2015. En mayo del año siguiente, la Fifa lo suspendió de por vida para ejercer actividades relacionadas con el fútbol. Y ahora, según reveló el diario El Tiempo, está cooperando con la justicia de los Estados Unidos, con la esperanza de que la sanción en su contra no sea tan severa y de que su esposa, Martha Herrera, reciba visa de residente. El trato incluiría, además, que Bedoya no vaya a la cárcel, pues se encuentra en un apartamento federal donde las visitas son controladas.

“Mariano Jinkis, de la empresa Full Play, le decía a cada presidente del ‘grupo de los seis’ que podrían recibir un millón de dólares (...) Luis Chiriboga, de Ecuador, estaba entusiasmado. Era la primera vez que iba a ver un millón de dólares juntos”, confesó Bedoya de acuerdo con El Tiempo. “En una ocasión, poco antes de la Copa Mundo 2014, pedí el dinero en efectivo y Jinkis me trajo 96.000 dólares en billetes de 100, en una pequeña bolsa”, agregó. Jinkis, dueño de la empresa Full Play junto a su padre Hugo, también está siendo procesado por el pago de sobornos para obtener derechos de transmisión. Los argentinos fueron detenidos en 2015.

Bedoya fue acusado por fraude en transferencia bancaria y conspiración de soborno. El 3 de diciembre de 2015, en una rueda de prensa en Washington, la exfiscal general de ese país, Loretta Lynch, anunció que otros 16 oficiales de la Fifa habían sido acusados por el Fifagate, entre los cuales figuraba Bedoya, quien para esa época ya había viajado a Estados Unidos tras renunciar a la Federación. Desde entonces, Lynch anunció que Bedoya había acordado entregar todos los fondos que tenía en una cuenta en Suiza, cuenta secreta que se descubrió a raíz de esta investigación.

Juan Carlos Cárdenas, defensor de Bedoya, le dijo a El Tiempo que la Fiscalía de EE.UU. “ya constató que de esa cuenta no hubo retiros y ya se entregó ese y otros dineros”. Sobre el patrimonio de Bedoya en Colombia, quien, por su trabajo en la Federación, la Conmebol y la Fifa llegó a hacerse US$660.000 anuales (hoy serían unos $1.800 millones), el abogado señaló que probarían su legalidad.

Las delaciones de Bedoya, al parecer, comprometen al paraguayo Juan Ángel Napout, expresidente de la Conmebol, de quien se ha dicho que prefería recibir sus sobornos en efectivo y en un sobre. También al peruano Manuel Burga, quien afronta un juicio por este escándalo en Nueva York, y aunque no está en la cárcel tiene libertad restringida. Del paraguayo Nicolás Leoz, expresidente de la Conmebol que podría ser extraditado a Estados Unidos pronto, dijo que era de los más corruptos junto con el argentino Julio Grondona y el brasileño Ricardo Teixeira. Sus confesiones, espera el FBI, continuarán.

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