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Carlos Muñoz, el piloto que trabaja por un circuito que lleve su nombre

El bogotano de 24 años, que completó este domingo dos podios en las 500 Millas de Indianápolis, es un soñador y amante del ciclismo.

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Redacción deportiva
30 de mayo de 2016 - 01:26 a. m.
Carlos Muñoz, piloto colombiano de la Indycar. / Archivo
Carlos Muñoz, piloto colombiano de la Indycar. / Archivo
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"Me quedé corto de combustible por media vuelta", dijo Muñoz tras finalizar este domingo su cuarta participación en las 500 Millas de Indianápolis. Y es que un mal cálculo con el combustible no le permitió tomar la tradicional leche del vencedor. En lo que no ha errado, es en el trayecto que eligió para su vida.

Comenzó a correr a los siete años en un kart que le dieron a su padre como parte de pago por una deuda. Siguió los consejos de su progenitor y a los 12 se fue a Europa a luchar por el sueño de ser automovilista profesional. “Quería comerme el mundo, no lo dudé”, le dijo en su momento Carlos Andrés Muñoz a El Espectador.

El hoy piloto de 24 años, condujo en circuitos de España e Inglaterra con el anhelo de cumplir con lo que desean millones, competir en la Fórmula Uno, máxima categoría del deporte motor. “La puerta de entrada es muy pequeña y se necesita tener enorme respaldo económico, así que cambié de pensamiento y me propuse ser profesional, así fuera en otra categoría”.

Y lo consiguió. Llegó en el año 2012 a la Indy Lights y en el 2013 disputó sus primeras 500 Millas de Indianápolis, la mítica carrera estadounidense. En su debut alcanzó un impresionante segundo lugar. Para ese histórico día en su vida, el corredor del Andretti Autosport recibió consejos de Juan Pablo Montoya, con quien se llevan “muy bien” pese a que son rivales.

Es talento innato porque reconoce que para él “lo más fácil es subirse al auto y manejar”. Tiene la costumbre de escuchar las mismas canciones, sea Nicky Jam o Carlos Vives, y repetir ropa y rutina antes de cada carrera, aunque “detrás hay mucho entrenamiento físico y mental, que se hace durante la semana, además de reuniones con el equipo y compromisos comerciales. Ya cuando hay carreras todo se intensifica y crece la presión”.

Muñoz es un aficionado del ciclismo. Vibra con las hazañas de Rigoberto Urán, Nairo Quintana y Esteban Chaves, a quienes admira porque considera que la actividad de las bielas y pedales “es el deporte más duro de todos”. En su disciplina, considera que el mejor de la historia fue Ayrton Senn, “una leyenda”.

Quizá por tener al brasilero de faro sueña con dejar un legado y construir en Colombia un circuito que lleve su nombre, luego de “correr muchos años en la élite”. Suena difícil en un país que pocas bolas le para al automovilismo, pero para este genio del volante, que como muchos, ha tenido que abandonar Colombia para triunfar, la bandera a cuadros le sonreirá y llegará a la meta cargado de nafta.  

Por Redacción deportiva

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