Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
“Más que un club”, es la frase que caracteriza al mejor equipo de fútbol del mundo en la actualidad, el Barcelona de España. Esa institución tiene cerca de 170 mil socios y participa además en torneos profesionales de baloncesto, balonmano y hockey.
También cuenta con 14 secciones deportivas aficionadas y desde el próximo viernes tendrá al primer colombiano en sus filas. Se trata del bogotano Daniel Leonardo Díaz Torres, un basquetbolista en silla de ruedas nacido el 17 de mayo de 1990, a quien le ofrecieron un contrato por dos años para que se vincule al prestigioso club catalán.
“El contacto se dio la semana pasada, cuando el encargado de reclutar jugadores me llamó, gracias a la gestión de la periodista Martha Herrera. Vieron algunos videos míos y mis participaciones en torneos en Estados Unidos, Ecuador y Canadá”, explica el joven de 19 años y 1,84 metros de estatura, quien juega en la posición de poste.
Daniel Alejandro perdió su pierna derecha cuando apenas tenía tres meses de nacido, se la tuvieron que amputar como consecuencia de la ausencia de peroné y tibia cruzada. Eso, sin embargo, nunca ha sido un inconveniente para él, ni una limitación física o psicológica.
“Siempre he sido una persona normal. Comencé a practicar la natación a los nueve años y estuve en la selección de Colombia, pero me tuve que retirar por una lesión en el manguito rotador. Y desde hace casi tres años me dediqué al baloncesto”, asegura el bogotano, bachiller del Colegio Distrital Heladia Mejía, quien planea estudiar fisioterapia o ciencias del deporte.
También es uno de los civiles que forman parte de la Fraternidad de Personas con Discapacidad de la Policía Nacional (Frapon), entidad que lo ha apoyado incondicionalmente en su carrera deportiva.
Precisamente gracias a una invitación del sargento Luis Alberto Ninco Sánchez, Daniel participó en dos marchas por el país para expresar la solidaridad con los secuestrados en Colombia y sus familias.
“Esas han sido experiencias maravillosas en mi vida, porque con mis compañeros demostramos que no tenemos límites y despertamos un inmenso sentimiento de solidaridad, la caravana de Medellín a Bogotá fue una cosa impresionante”, recuerda el número 14 del equipo colombiano que participó en los II Juegos Parapanamericanos, que concluyeron ayer en Bogotá.
Para él, sin embargo, la aventura en el deporte apenas comienza, pues la próxima semana debe viajar a Barcelona para vestirse de azulgrana. Allí tendrá que justificar, con su velocidad y su efectividad debajo de los tableros, por qué es el primer colombiano en llegar al Barcelona para hacer realidad un sueño que cientos de futbolistas no han podido cumplir. “Mi idea es abrirles las puertas a otros compatriotas, porque tengo entendido que el club quiere armar un proyecto con jugadores jóvenes”, dice antes de aceptar que está un poco nervioso por el viaje, pues “soy el consentido de la casa y me hará mucha falta mi familia”. Se refiere a Ruth Amanda, su mamá; a Germán, su padre; y a Iván Camilo, su hermano, quien estudia ingeniería de sistemas. Ellos han sido su gran apoyo en el deporte y en la vida.
Eso sí, no olvida que el Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte (IDRD) también le tendió la mano, al igual que el Comité Paralímpico Colombiano. Esa ayuda, definitivamente, valió la pena.
Brasil, gran campeón
La delegación brasileña conquistó el título de los II Juegos Juveniles Parapanamericanos, que terminaron en Bogotá con una destacada actuación de Colombia y Argentina. En las justas participaron cerca de 600 deportistas de 15 países, en nueve disciplinas y con tres tipos de discapacidades: visuales, físicas y cognitivas.
El jueves, en la Asamblea General del Comité Paralímpico de las Américas, el dirigente manizaleño Octavio Londoño fue elegido como presidente del organismo para los próximos cuatros años.
Los Parapanamericanos fueron otro evento en el que Bogotá promocionó su candidatura a los Juegos Panamericanos de 2015, cuya sede se definirá el próximo 6 de noviembre en Guadalajara, México.