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El exjugador de la NBA dijo que volvió a Corea del Norte para visitar a su “amigo” Kim Jong Un, y que espera “pasarla bien” en la única dinastía comunista de todo el mundo.
Sin embargo, Dennis Rodman no confirmó ni desmintió que en su visita a Corea del Norte vaya a interceder por el misionero estadounidense Kenneth Bae, que fue detenido en noviembre de 2012.
Aun así, el exjugador de los Chicago Bulls impulsará la llamada “diplomacia del básquetbol”.
En 1971 existió un equipo estadounidense de ping pong que se enfrentó al seleccionado chino, la competencia ayudó a liberar las tensiones que se vivían en medio de las dos naciones. Ahora, la intención de Rodman no va a ser precisamente destrabar las tensiones que se viven entre Washington y Pyongyang, según él, en su segundo viaje a Corea del Norte “espera poder liberar a Bae”, misionero de origen coreano y condenado a 15 años de trabajo forzado por proselitismo religioso.
El excampeón de la NBA, que militó en Detroit Pistons (1986-1993) y en Los Ángeles Lakers (1998-1999), contó que Corea del Norte está organizando una nueva modalidad en la competencia del baloncesto, “o algo parecido”.
Rodman, de 51 años, ya mantuvo un primer viaje a Pyongyang en el pasado mes de febrero, en esa ocasión no tuvo problema al afirmar que Kim es “una migo para toda la vida”.
En medio de Barack Obama y su gobierno, no se vio agradable el viaje de Rodman hasta allá, que lo calificaron como “una manera propagandística de Kim”.
No obstante, Rodman dijo que la “diplomacia del baloncesto” podría mejorar las relaciones. En un documental, la exestrella dejó claro que por medio del deporte, 'Estados Unidos no es enemigo de Corea del Norte'.