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No es coincidencia que Dominic Thiem le haya ganado este sábado a Rafael Nadal en la semifinales del Conde de Godó. El austriaco, como pocos, parece tener la manera de frenar en polvo de ladrillo al mejor de todos los tiempos en esta superficie. Y en Barcelona lo volvió a hacer (cuatro victorias sobre arcilla sobre el español), pegándole a la pelota cada vez más duro así no tuviera fuerzas, jugando profundo y no fallando.
El austriaco hizo lo que pocos han hecho: generar frustración en un atleta que pocas veces ha enfrentado lo que significa esta palabra. Y lo hizo con su revés paralelo, con la derecha cruzada, con la agresividad suficiente para mandar a Nadal atrás, bien atrás, para obligarlo a jugar corto y así cerrar los largos peloteos.
Y aunque Rafael pareció despertar por momentos, Thiem se encargó de mermar ese espíritu de lucha agrandado por la gente, por su gente. Dos horas y cuatro minutos necesitó el Dominic para quedarse con el triunfo, para cerrar un día perfecto en el que no entregó puntos de quiebre en contra y, por el contrario, se quedó con el saque de su rival en dos ocasiones.
Felicitaciones sinceras de Nadal en la red para el hombre que lo superó en todos los aspectos y en todos los sectores, para el que ahora peleará por el título en el torneo de categoría ATP 500.
Su rival en la final: el ruso Daniil Medvedev, otro de los de una camada que parece arrasar con todo, hasta con las leyendas, y que venció al japonés Kei Nishikori con parciales de 6-4, 3-6 y 7-5.
Until next time, @RafaelNadal 👏#bcnopenbs pic.twitter.com/OzRYAWE0jE
— ATP Tour (@atptour) April 27, 2019