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El decreto que firmó el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el que suspendía la entrada a territorio norteamericano a personas nacidas en Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen, puede afectar a dos jugadores de la NBA: tanto Thon Maker, de Milwaukee Bucks, y Luol Deng, de Los Ángeles Lakers, son refugiados nacidos en Sudán del Sur. Pero, además de refugiados, su pasaporte señala que nacieron en Sudán, uno de los siete países afectados por las medidas de la Casa Blanca. (Lea: El deporte estadounidense, en contra de la política migratoria de Donald Trump)
Maker jugó el sábado contra los Celtics de Boston sin mayores inconvenientes aunque el viernes comenzó a aplicarse la orden ejecutiva, según informó su equipo. Ese día tan solo estuvo 10 minutos en cancha y anotó cuatro puntos. Por su parte, Deng se manifestó en Twitter en contra del decreto de Trump, el cual frena todas las llegadas de refugiados durante 120 días y las de sirios de forma indefinida. El alero escapó a Egipto cuando era chico: buscaba refugio junto a su familia durante la Segunda Guerra Civil de su país.
Además de jugadores potencialmente afectados, la liga mantiene un programa llamado Baloncesto Sin Fronteras, que identifica talentos en el extranjero y que ha facilitado por ejemplo a jóvenes sudaneses permisos para jugar en institutos y universidades de EE.UU. La orden de Trump suspende durante 90 días la concesión de visados y prohíbe la entrada a todos los ciudadanos de Irak, Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia y Yemen hasta que se adopten nuevos procesos de escrutinio, al tiempo que frena todas las acogidas de refugiados durante 120 días y las de sirios de forma indefinida.
Indignación de jugadores y entrenadores
Varios jugadores y entrenadores de la NBA, incluidas estrellas como LeBron James y leyendas de los banquillos como Gregg Popovich, han expresado en los últimos meses su oposición frontal a muchas de las ideas de Trump. Tras la aprobación de la orden sobre inmigración, el jugador de los Brooklyn Nets Rondae Hollis-Jefferson criticó con dureza la medida en declaraciones que recogen hoy varios medios estadounidenses. (Detienen a refugiados en aeropuerto de Estados Unidos)
Hollis-Jefferson, que es musulmán, aseguró que es desgarrador ver el impacto de estas medidas en muchas personas. “No se puede juzgar a todo un grupo por las acciones de uno. Siento que esto no es correcto”, dijo. El rechazo a la figura del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y sus primeras decisiones políticas desde que llegó a la Casa Blanca se incrementa de manera permanente dentro del mundo del baloncesto estadounidense.
El último en atacar al presidente norteamericano fue Steve Kerr, de los Warriors de Golden State, elegido Entrenador del Año. Calificó de un grave error la orden presidencial de la prohibición de inmigración. “Sólo diría que como alguien cuyos familiares fueron víctimas del terrorismo, haber perdido a mi padre, si tratamos de combatir el terrorismo con la prohibición de llegar a nuestro país, entonces vamos en contra de nuestros propios principios”, denunció Kerr. “En todo caso, podríamos estar criando ira y terror, así que estoy totalmente en contra de lo que está pasando”.
El padre de Kerr, Malcolm, fue asesinado en 1984 por un yihadista islámico mientras servía como presidente de la Universidad Americana de Beirut, Líbano, donde nació el entrenador de los Warriors. Kerr era un estudiante de primer año universitario en Arizona en el momento en que su padre fue asesinado. Su trasfondo único, a raíz de ese suceso, le ha llevado a tener un grupo diverso de amigos y seres queridos.
El entrenador de los Warriors dijo que su gran preocupación era por todas las personas buenas que se ven afectadas. “Las familias están siendo desgarradas y me preocupa en gran medida lo que esto significa para la seguridad del mundo. Está pasando todo lo contrario, si (Trump) quiere resolver el terror, quiere resolver el crimen, ésta no es la manera de hacerlo”, finalizó Kerr.