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Gissela Dulko, la heredera de su batuta en el tenis femenino de Argentina, le propuso regresar a las canchas para ganar una medalla en los Olímpicos de Londres, tras retirarse cuatro años atrás. En este tiempo, Paola Suárez se dedicaba a escribir una esporádica columna en la página de ESPN. Atrás habían quedado los ocho títulos de dobles en Grand Slams al lado de su amiga y cómplice, Virginia Ruano Pascual.
Ante la invitación de Dulko, Suárez, de 35 quedó inerme, con las palabras. “Me quedé helada, tenía otros planes en mi cabeza, así que le dije que no. 'Pensalo, todavía queda tiempo', me decía. No se daba por vencida”, contó Paola.
En 2007, la exnúmero uno del mundo en dobles y medalla olímpica de bronce en Atenas 2004, decidió retirarse, cuando por esos tiempos aumentaba el dolor en una lesión de cadera. “Se cumplió un ciclo”, dijo. Adiós al tenis profesional para siempre, como todos los del tenis. Por eso la propuesta de Dulko le caía como un baldado de agua fría.
Una noche de noviembre, cenando en su casa con su marido Fran y con la misma Dulko, se puso a llorar. “Esa noche dije que sí. Ni yo sé por qué, fue un impulso. Lloraba y ninguno de los dos entendía por qué. Me emocionaba pensando en Atenas 2004. Ése fue uno de los momentos más increíbles de mi carrera. Así que le dije: voy a empezar a entrenarme, a ver cómo me siento físicamente. Y me sentí muy bien”.
Desde entonces no paró de entrenarse, primero en lo físico y después agregándole el tenis. Perdió un poco de su tez canela, claro. Ahora sus piernas lucen más pálidas, gracias al pantalón y a los trajes formales. También se fue a España un mes para tratarse con los médicos que la atendían antes del retiro.
Total, Suárez está de vuelta en el ruedo. Este martes jugará un partido oficial después del anuncio del regreso en la Copa BBVA Colsánitas que empezó este lunes en el Centro de Alto Rendimiento de Bogotá. Junto con su compañera, compatriota y salvadora, Gissela Dulko, enfrentarán en el cuadro de dobles a las también argentinas Mailen Auroux y María Irigoyen. Ojalá no haya perdido el instinto y las mañas que la caracterizaron durante sus 13 años de carrera. Aunque dicen que eso es como manejar un auto o montar en bicicleta: nunca se olvida.
El comienzo de la edición número 20 de la Copa
Después de un dramático tercer set, en el que estuvo un quiebre abajo, la tenista bogotana Mariana Duque se clasificó a la segunda ronda de la Copa BBVA-Colsánitas. La raqueta número uno del país superó a la estadounidense Tatiana Luzhanska, con parciales de 3-6, 6-4 y 7-5, en poco más de dos horas de juego.
El año pasado había sido superada en primera ronda por la china Xinyun Han, pero esta vez la tenista de 22 años avanzó. Su próxima rival saldrá del juego de hoy entre la canadiense Sharon Fichman y la española Lourdes Domínguez-Lino.
También ganaron sus juegos de primera ronda la argentina Paula Ormaechea, las ibéricas Inés Ferrer Suárez y Lara Arruabarrena y la kazaja Yaroslava Shvedova. Hoy se jugarán los partidos restantes de primera. La serbia Jelena Dokic, nacionalizada australiana, también debutará en el certamen, que entrega una bolsa de 220 mil dólares en premios, contra la argentina Ormaechea, proveniente del cuadro de clasificación. Las colombianas Catalina Castaño y Yuliana Lizarazo enfrentarán a la kazaja Sesil Karatantcheva y la húngara Timea Babos, respectivamente.