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Juan Pablo Montoya: Nascar fue una decisión que tomé y no me arrepiento

El piloto bogotano asegura que está muy contento en la IndyCar y que sus años en la Nascar fueron muy duros, pero aprendió mucho.

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Diego Fernando Mejía/ Toronto, Canadá
20 de julio de 2014 - 01:39 p. m.
Juan Pablo Montoya celebra su triunfo en las 500 Millas de Pocono. / AFP
Juan Pablo Montoya celebra su triunfo en las 500 Millas de Pocono. / AFP
Foto: AFP - JEFF ZELEVANSKY
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Su regreso a los autos con ruedas descubiertas no dio resultados instantáneos, como él lo había anticipado antes de arrancar la temporada 2014 de IndyCar, pero con el paso de las semanas y las carreras Juan Pablo Montoya parece haberse sacudido el polvo del todo.

Mientras se jugaba el Mundial de Fútbol en Brasil, Montoya obtenía sus mejores resultados en su regreso a IndyCar, sumando una victoria, una pole y tres podios, uno de ellos junto a dos jóvenes compatriotas, Carlos Huertas, ganador, y Carlos Muñoz, tercero. Esto en las calles de Houston, el mismo día del golazo de James Rodríguez en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.

Es una de las pocas veces que ha celebrado por ser segundo. Además de envuelto en un tricolor colombiano, algo que en años de seguirlo no había visto nunca.

Montoya está feliz, motivado, habla más y más pausado. En pista ya ha sido tan rápido y agresivo como en sus mejores años, pero según él, ahora ve “el cuadro completo” que antes no veía.

Mientras Carlos Muñoz se afianza como el mejor novato del año, Montoya está entre los cinco mejores del campeonato, no en el grueso de la pelea por el título, pero tampoco muy distante.

El Espectador lo entrevistó en Toronto, donde se corren las válidas 13 y 14 de la temporada IndyCar.

A cuatro carreras del final de la temporada, tras haber vuelto a ganar, a dominar como en sus mejores días, ¿qué balance hace de su regreso a IndyCar?

La verdad, estoy muy contento. Los años de Nascar fueron muy duros, pero como le he dicho antes, fue una decisión que tomé y no me arrepiento de haberlo hecho. Aprendí muchísimo, esperaba poder tener mejores carros de los que tuvimos, pero aquí Roger Penske me dio la oportunidad de tener autos increíbles y este es el resultado. La gente en Colombia nunca entendió Nascar. Siguieron lo que yo hacía en Indy y Fórmula 1, pero creo que esto le va a traer alegría a Colombia, no sólo conmigo sino con los dos Carlos (Muñoz y Huertas) y con Sebastián Saavedra. Se pueden hacer cosas aún mejores este año. Vamos a ver.

Tiene ya una victoria, una pole, tres podios, una vuelta rápida en su regreso a IndyCar, con cinco carreras aún por disputar. ¿La readaptación se dio más fácil de lo que anticipaba?

Ha sido duro, más de lo que la gente cree, porque manejar estos carros es muy diferente a lo que venía haciendo hasta el año pasado en Nascar. Siempre dije que no iba a ser de la noche a la mañana que iba a ganar carreras, y siempre he preferido trabajar y no decir que vamos a ganar la próxima. He trabajado muy duro física y mentalmente para llegar aquí y siento que estoy donde debería estar. La verdad, estoy muy contento. Ahora estamos en un punto en el que tenemos que trabajar más duro si queremos pelear por el título.

¿Qué ha sido lo más difícil de esa adaptación en cuanto al pilotaje?

Acostumbrarme otra vez a la sensación de las llantas frías. En Nascar no teníamos calentadores de llantas, como era en Fórmula 1, pero los carros son tan pesados que las llantas calientan muy rápido, desde la primera curva se agarran bien, no hay que pensar en eso. Desde el año 2000, cuando corrí en los Indy por última vez, no tenía que manejar esa sensación en la clasificación o en la carrera, y aunque mirando los tiempos ya soy uno de los más rápidos con llantas frías en carrera, siento que todavía me estoy dando algo de margen.

Aunque para muchos sus años en Nascar fueron perdidos, usted insiste en que le enseñaron mucho. A juzgar por su desempeño en óvalos en IndyCar, no han sido en vano.

No, para nada. Pero Nascar no sólo me dio esa experiencia, sino me enseñó a manejar mejor las carreras, a ver el cuadro completo que antes no veía. Probablemente perdí campeonatos por no ver así las carreras, y lástima que no pueda tener 20 años otra vez con la experiencia que tengo ahora, pero como dicen acá: es lo que es.

Después de haber rivalizado con Muñoz, Saavedra y Huertas en pista, de haberse visto en el podio con dos de ellos, ¿cómo los califica?

Creo que en los circuitos les va muy bien y tal vez en los óvalos es donde les falta. A Carlos Muñoz le va muy bien en los óvalos grandes, como Indy y Pocono; en los pequeños ha tenido problemas, pero creo que los tres andan muy bien.

Para los tres ha tenido consejos en algún momento, se les ha visto compartiendo notas en alguna medida. ¿Siente que es usted un mentor para ellos, hasta cierto punto?

Voy a decir esto, aunque ya lo dije antes en una entrevista para Colombia y me metí en problemas por decir que no les iba a ayudar. La gente tiene que entender que los cuatro corremos para equipos diferentes, pero si alguno de ellos quiere ayuda, puede venir y preguntarme, y yo le ayudo. Lo que no voy a hacer es ir a decirles: “mire, aquí se está equivocando”, o si tienen que hacer un cambio en el carro, eso no lo puedo hacer. Primero están mis compañeros de equipo. Pero le doy un ejemplo: a Carlos Huertas le ha costado trabajo en los óvalos y lo he ayudado, pero no puedo decirle si el carro tiene o no la geometría que necesita en la suspensión o los resortes que son. Con estos carros son tan poquitos los ajustes que uno puede hacer y esta categoría es tan pareja que la puesta a punto es muy importante y uno no puede revelar esos secretos del equipo a nadie más. Tal vez los he ayudado más de lo que debería.

Hablando de sus compañeros de equipo en Penske, ¿cómo ha cambiado la relación con Helio Castroneves y Will Power? Ellos van 1-2 en el campeonato, pero usted ha ido acercándose en las últimas semanas.

Con ellos nos ayudamos, pero igual estamos llegando a un punto de la temporada en el que esa ayuda se está reduciendo. En St. Petersburg, en la primera carrera, me decían dónde tenía que frenar, dónde tenía que girar exactamente, pero ya no es así. Aquí, por ejemplo, fui al final de la primera práctica a preguntarle a Will Power qué estaba haciendo en la curva uno y el me miró y me dijo: “Tranquilo, usted es más rápido que yo ahí”. La verdad, si uno pregunta va a obtener una respuesta del otro. En Penske nos divertimos, es como correr contra los hermanos.

Hasta la semana pasada, en Iowa, había terminado todas las carreras. No haber pasado la meta el sábado anterior le costó puntos cuando parecía tomar impulso hacia el título. ¿Lo ve posible aún?

No perdimos tantos puntos como habríamos podido perder, pero tampoco recortamos. Son las carreras, y pensar en el campeonato no va a hacer que corra diferente. Creo que todo el año hemos tratado de correr inteligentemente y nos ha funcionado. Este año, el campeonato no era para mí una opción real y estar entre los cinco primeros me parece muy bien. Lo que tenemos que hacer ahora es seguir trabajando, y si los resultados se dan, se dará el campeonato. Hay que ir fin de semana por fin de semana.

Firmó con Penske un acuerdo por una temporada el año pasado. ¿Seguirán juntos en IndyCar en 2015?

Yo creo que sí. Con el trabajo que estamos haciendo, los resultados que hemos tenido en las últimas carreras y todo, no hay razón para que no sea así.

diegofmejia@me.com

 

Por Diego Fernando Mejía/ Toronto, Canadá

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