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Ella, imponente, carismática, extrovertida, inmensa, siempre con una sonrisa de oreja a oreja. Él, tímido, sencillo, pero también alegre y cordial. Catherine Ibargüen y Nairo Quintana se robaron el show en la ceremonia de premiación de El Deportista del año de El Espectador y Movistar, en la que se galardonó ayer a los mejores atletas colombianos de 2013.
Al igual que esas dos estrellas fueron premiados otros ídolos de la afición: el gimnasta Jossimar Calvo, el saltador de altura Orlando Duque, la bicicrosista Mariana Pajón, la judoca Yuri Alvear, el ciclista Rigoberto Urán, el automovilista Carlos Muñoz y el motociclista Juan Esteban Reyes, quienes durante la temporada se encargaron de dejar en alto el tricolor nacional en todos los rincones del mundo.
La ceremonia, que se realizó en el hotel JW Marriot de Bogotá, comenzó con la exaltación al mejor dirigente del año: Luis Bedoya, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol y artífice de la clasificación al Mundial de Brasil 2014.
Precisamente la selección de mayores fue escogida como el equipo más destacado. El premio fue recibido por los jugadores Camilo Vargas, Carlos Valdés y Farid Mondragón, quien recibió uno de los aplausos más sonoros del evento.
Como técnico fue galardonado el santandereano Jorge Luis Pinto, quien dirigirá su primer Mundial, al mando de la selección de fútbol de Costa Rica.
Los merecidos reconocimientos al balompié no pararon ahí, porque después se le brindó un sentido homenaje al volante de Millonarios Mario González, quien libra una dura batalla contra la leucemia. Sus compañeros y colegas le enviaron un mensaje de apoyo y solidaridad.
Luego subió a la tarima el ex ciclista Fabio Enrique Parra, quien recibió el premio a Vida y Obra. El boyacense es el colombiano con mejores resultados en las tres grandes carreras del mundo: Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España.
Otra gran ovación recibió la revelación del año: el beisbolista Julio Teherán, el primer abridor criollo en una postemporada de las Grandes Ligas
El podio juvenil les correspondió a la patinadora Johana Viveros, la ciclista Jessica Parra y la tiradora Sara López. Con ellas, los éxitos futuros están asegurados.
El premio al Juego Limpio Guillermo Cano fue recibido por Carlos Rincón, impulsor de la campaña de El Espectador #FutbolenPaz y quien ha liderado procesos de convivencia entre los barrista de Ciudad Bolívar.
Pero sin duda el momento estelar de la celebración fue cuando el presentador, Hernán Peláez, anunció que Catherine y Nairo compartirían, por primera vez en los 53 años de historia del premio, el primer lugar.
Monumental fue la ovación al ciclista boyacense del equipo Movistar, gran figura de la temporada europea, segundo en el Tour de Francia, rey de la montaña y mejor joven, además de campeón de las Vueltas al País Vasco y Burgos. Hombre de pocas palabras, Nairo admitió estar “muy emocionado por el homenaje” y luego de felicitar a sus colegas y agradecerles a los patrocinadores, les dijo a sus padres, presentes en el recinto, que los amaba mucho.
Catherine, más expresiva, explicó que trabajó muy duro durante 2013. “Por fin cumplí mi gran sueño, ser campeona mundial”. Como si eso no fuera suficiente, ganó sobrada el salto triple en la Liga de Diamante, una verdadera demostración de que está en la élite del atletismo.
Ambos, cada uno a su manera, son personajes arrolladores. Ella impone respeto y hasta intimida con su 1,85 de altura que alcanza cuando usa tacones, mientras él, que no llega a 1,70, conmueve por su serenidad y paciencia para usar traje elegante así no esté acostumbrado.
Casi una hora después de terminada la ceremonia más tradicional del deporte colombiano, todos los galardonados seguían firmando autógrafos, dando entrevistas y tomándose fotos con dirigentes, entrenadores, periodistas e invitados especiales. Ni siquiera el afán por tomar los vuelos de regreso a casa les hizo perder la sonrisa de sus rostros o negarse a atender a alguna persona, al fin y al cabo, más allá de deportistas excepcionales, son grandes personas.
Así se cerró un año de ensueño para la actividad física en nuestro país. Una temporada con muchos campeones mundiales, excepcionales actuaciones colectivas y conmovedoras hazañas individuales, que genera muchas más expectativas para 2014, cuando habrá Mundial de Fútbol, Juegos Suramericanos, Juegos Olímpicos de la Juventud y Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Nunca antes fue tan difícil la elección del Deportista del Año de El Espectador, pero ojalá que en las próximas ediciones tengamos ese mismo reto y honor: poder escoger entre varias estrellas del deporte, al fin y al cabo es Colombia la que gana.