10 Sep 2021 - 7:04 p. m.

Mariana Pajón: “Desde Londres la vida me cambió y tuve que aceptarlo”

La bicicrosista colombiana, triple medallista olímpica, hizo una retrospectiva de sus triunfos, momentos difíciles y su reciente presea en Tokio.
Mariana Pajón, la atleta olímpica más importante en la historia de Colombia, consiguió su tercera medalla consecutiva. Tras una lesión que casi termina su carrera, Pajón logró recuperarse para llevarse la plata en Tokio 2020.
Mariana Pajón, la atleta olímpica más importante en la historia de Colombia, consiguió su tercera medalla consecutiva. Tras una lesión que casi termina su carrera, Pajón logró recuperarse para llevarse la plata en Tokio 2020.

Mariana Pajón protagonizó la edición número 139 de Actualidad Olímpica, el programa institucional del Comité Olímpico Colombiano. Y habló sobre los logros y las dificultades de su carrera.

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Sobre su primera medalla de oro olímpica, en Londres 2012, dijo: “Una locura, a mí me cambió mi vida por completo. Primero, yo no sabía que Colombia entera estaba viendo mi medalla, no sabía que habían parado los colegios, universidades, centros comerciales, aviones y aeropuertos… Todo fue una locura, el saber lo que estaba pasando en Colombia. Yo simplemente era una niña de Medellín y había soñado con alguna vez ser campeona, pero no de esa forma”.

“Desde Londres la vida me cambió y tuve que aceptarlo. Yo era una niña a la que no conocían mucho y de pronto me convertí en alguien a quien todo el mundo conocía. Mi vida se volvió pública y eso fue algo difícil de manejar, porque mi sueño siempre fue ganar una medalla olímpica, pero nunca me imaginé que eso iba a traer un montón de cosas a mi alrededor”, profundizó.

Acerca de los problemas que sufren los deportistas, como las lesiones, expresó: “Entrenas cinco años, te levantas y sobrepasas un montón de cosas para 45 segundos en los que puede pasar cualquier cosa y nosotros somos conscientes de ello e igual nos embarcamos en esto. Puede pasar cualquier cosa, pude haber ganado una medalla, ni siquiera haber pasado a la final o pude haberme caído. Todo lo que se hiciera en estos juegos era ganancia y nosotros sabemos que es complejo, así es nuestro deporte”.

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La bicicrosista antioqueña también obtuvo la presea dorada en Río de Janeiro 2016 y después vivió momentos difíciles. “El 2017 fue muy positivo, pasaron cosas muy chéveres en mi vida, no solamente en mi carrera deportiva. Luego me embarqué en un 2018 que no sabía que iba a ser así. Primero, tuve una mononucleosis muy fuerte, estuve siete meses luchando contra esta enfermedad y no sabíamos qué me pasaba: el rendimiento bajó un montón (…) Así empezó mi 2018 y luego, en la Copa Mundo de Holanda, fuimos con la selección y llegó la lesión de rodilla, la más fuerte de mi carrera en cuestión de tiempo, recuperación y dolor. Hasta ahí llegó mi 2018”.

“Con esa lesión pensé por primera vez si ya era suficiente, si ya había ganado suficiente y si ya era momento de parar. Sin embargo, sabía que se venían esos Juegos Panamericanos (Lima 2019) y decidí seguir, sin importar el resultado. Esos juegos fueron como el punto en el que vi que tenía una nueva motivación a pesar de no saber qué iba a pasar con mi carrera. Estaba al 65, 70 % cuando llegué a Lima, pero cuando conoces el camino es un plus muy grande y, por más fuerza que te falte, si pones todo en su lugar, funciona (…) Estar ahí compitiendo y representando a Colombia me motivó bastante”.

Y llegó a Tokio y volvió a ser medallista olímpica. En Japón se colgó la plata. “Nosotros nos concentramos primero en Bogotá, estuvimos una muy buena temporada allá, en esa gran pista, y luego fuimos a Estados Unidos y ya sabíamos que todo se estaba acercando. Cuando te llega el uniforme con el que vas a competir, el casco pintado y la bicicleta tricolor, ya sabes que se acerca eso por lo que esperaste durante cinco años (…) Cuando llegamos a Japón, estuvimos en una ciudad cercana antes de llegar a la Villa, ahí ya entras a la realidad de los Olímpicos (…) Aunque sabíamos que eran unos juegos atípicos, los disfrutamos mucho. La unión y hermandad de todo el equipo colombiano fue muy grande”, aseveró.

Mariana Pajón, leyenda del deporte colombiano, concluyó: “Mi familia ha sido todo, han sido mis principales motivadores, los que han estado acompañándome desde que era una niña soñadora, desde que quería ser la mejor del mundo. Ellos sí creyeron en mí, me apoyaron, dejaron todo y abandonaron muchos sueños, incluso propios, para acompañar los míos y que yo cumpliera los míos (…) Ellos han sido fundamentales y son los que me hicieron a mí y me acompañaron para llegar a conseguir lo que he conseguido y, aún más importante, para aportarme más como Mariana, no como la medallista olímpica”.

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