Orlando Duque y su salto en la Antártida

El colombiano agregó un logro más para su carrera. Se clavó desde un iceberg de 20 metros de altura.

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Redacción deportes
24 de mayo de 2018 - 09:58 p. m.
Orlando Duque analiza el iceberg del cual va a saltar. / Red Bull
Orlando Duque analiza el iceberg del cual va a saltar. / Red Bull
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Orlando Duque mira hacia arriba asombrado. Un iceberg de 20 metros de altura se levanta sobre él. Lo camina, lo analiza. Cuando llega a su punto más alto mira el agua y después posa sus ojos en el horizonte. Ese paisaje majestuoso que ofrece la Antártida se extiende por metros: rocas de hielo navegando sobre el océano y un manto blanco que se mezcla con el azul oscuro en todas las direcciones, se vuelve invisible ante los ojos del clavadista colombiano. Duque está enfocado en una sola cosa: su salto al vacío.

Un suspiro, que se nota a kilómetros por el aire caliente que sale de su boca. Los brazos extendidos a la altura de sus hombros insinuando que está preparado para el reto: lanzarse desde el iceberg. Toma impulso y salta sin darle tiempo al pensamiento que lo haga dar un paso atrás. Está acostumbrado a estos retos, ha saltado en el Amazonas, desde un helicóptero, desde un barco. El tempano de hielo en el que está parado se convierte en uno más, pero este es uno que había anhelado durante años, desde la primera vez que vio la foto de uno.

Su mecánica es simple: mortal en el aire y cae sobre sus pies en el agua. De manera perfecta la ejecuta. No hace muchos movimientos. La altura y el frío no se combinan bien, así que va a la segura. Un salto limpio, que lo hace entrar al agua (a una temperatura de 0,7 grados Celsius) a 80 kilómetros por hora. Helaje total y una alegría enorme. Nuevamente, Orlando Duque, conquista lo que parece imposible. La Antártida, ese gigante en el que por las noches se escucha el crugir de los glaciares, guardará por siempre el recuerdo de un colombiano saltando desde sus icebergs, manejando el frío y la altura de esos gigantes que naufragan por el océano.

“Estaba totalmente concentrado en el salto y todo salió como esperamos”, dijo en un video que difundió Red Bull, su marca patrocinadora. “Logré la altura que quería, todo funcionó como queríamos. Llevaba años soñando con esto”, agregó el 13 veces campeón mundial del Cliff Diving, quien viajó más de 10 mil kilómetros por aire, mar y tierra, partiendo en avión desde Colombia hasta Chile para luego abordar un buque en Punta Arenas, ciudad del país austral ubicada en el estrecho de Magallanes, que conecta los océanos Atlántico y Pacífico; desde ahí viajó durante cuatro días para llegar al lugar más misterioso y gélido del planeta. Allí añadió un logró más a una carrera llena de éxitos. 

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Por Redacción deportes

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