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“Para ser un guerrero toca saber levantarse”: Diego Palomeque

El antioqueño de 22 años no pudo participar en los Olímpicos de Londres 2012 por haber dado positivo en un control antidopaje. Tras pagar su sanción, se preparó y logró el cupo a los Juegos de este año en los 200 y 400 metros.

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Enrique Gamboa
04 de mayo de 2016 - 12:53 p. m.
Diego Palomeque, atleta colombiano de las Fuerzas Armadas. / Cortesía runningcolombia.com
Diego Palomeque, atleta colombiano de las Fuerzas Armadas. / Cortesía runningcolombia.com
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Diego Palomeque tenía 14 años cuando corrió por primera vez una carrera oficial de atletismo. Sin estar inscrito en la competencia, salió a toda velocidad detrás de los otros atletas y cruzó la línea de meta en primer lugar; claramente su triunfo no fue válido. Pero Jhonley Mosquera, quien dio la partida en esa carrera celebrada en Carepa, Antioquia, quedó fascinado con la velocidad de Diego y le ofreció $500 por cada entrenamiento al que asistiera de ahí en adelante. Para el joven esa era una suma muy grande de plata, pues perdió a su papá a los cinco años y su madre quedó a cargo de una familia con tres niños pequeños y cualquier ayuda que llegara a su casa era un paso más para dejar atrás los malos días económicos.

Pero mucho antes de ese episodio, Diego ya tenía muy claro qué quería hacer en su vida. El atletismo y el servicio militar fueron las grandes pasiones del antioqueño. “Toda mi vida me la he pasado corriendo. Desde ir al colegio hasta ir a la casa de mis amigos, siempre soñé en dedicarme a esto. Aunque también me inclinaba mucho por la idea de hacer la carrera en el Ejército, me gustaba la visión que tiene la gente de los soldados y quería seguir los pasos de mi papá, que fue chofer de la institución. Ahora me alegra estar cumpliendo las dos metas al mismo tiempo”, dijo el cadete Palomeque, quien clasificó a los Juegos Olímpicos de Río en los 200 y 400 metros planos, y que está estudiando para convertirse en cuatro años en oficial del Ejército Nacional.

Como todos los deportistas de alto rendimiento, Palomeque tuvo que superar los obstáculos que la vida le puso. El más difícil para él fue la suspensión que tuvo previo a los Juegos Olímpicos de Londres 2012, cuando su sueño se desvaneció tras dar positivo en un control antidopaje por testosterona de origen exógeno. “Fue algo bochornoso, no fue culpa mía y fue una experiencia muy dolorosa para mí y mi familia. Lo más difícil fue no poder correr en los Juegos, pero aprendí que para ser un guerrero toca levantarse y seguir luchando”, asegura el atleta colombiano.

Diego estuvo suspendido durante dos años por la Federación Internacional de Atletismo, tiempo que dedicó de lleno a su carrera militar y a fortalecer su parte mental para su regreso a las pistas de atletismo. “Tomé eso como experiencia de vida que no le deseo a nadie. Fue un momento duro que me ayudó a fortalecer la parte mental gracias al apoyo de mi familia y compañeros, aprendí a querer más al atletismo”.

Pero los malos ratos para Diego ya pasaron, y ahora, el 5 de agosto en Río de Janeiro, tendrá una nueva oportunidad en el evento deportivo más importante del mundo. “Estos Juegos Olímpicos no los tomo como una revancha. Quiero mejorar en cada entrenamiento para estar más cerca de conseguir una medalla, que es lo que sueña cada deportista”.

Hoy los días del antioqueño pasan entre las labores en la Escuela Militar José María Córdova y el entrenamiento. Sus actividades inician a las 5:00 a.m. haciendo el aseo de las instalaciones y terminan cuando acaba de arreglar sus implementos para la siguiente jornada a las 10:00 p.m.

Pero a las 3:00 p.m. junto con sus 11 compañeros entrenan fuertemente para cada uno romper sus propias marcar personales. Diego es el único clasificado para Río, pero todavía no se quiere imaginar el momento en el que él y otros 121 atletas colombianos recorran el Estadio Olímpico de Río. “Me voy a gozar al máximo esta experiencia. Quiero dejar en alto el nombre del país y de todos los soldados que ponemos el pecho por Colombia”.

Por Enrique Gamboa

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