El domingo se bajó el telón de la temporada regular número 79 de la NBA, y no faltaron los giros de guion. Tuvimos traspasos que sacudieron la liga, entrenadores despedidos en condiciones atípicas, equipos que renacieron cuando nadie apostaba por ellos, y leyendas que siguen peleando, tal vez por última vez, por conquistar el codiciado anillo. Al mismo tiempo, las nuevas caras de la liga reafirman su estatus y quieren empezar a escribir su historia en los libros contables del mejor baloncesto del mundo.
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Con los ecos de la temporada pasada todavía frescos, cualquiera que hubiese apostado por ver a los Detroit Pistons —el peor equipo de 2024— clasificarse directamente a playoffs con el sexto lugar del Este, habría sido tildado de loco. Pero pasó. Y eso no fue lo único que desafió la lógica: Luka Doncic, símbolo absoluto de Dallas, fue traspasado a mitad de temporada… y nada menos que a los Lakers. Una noticia inesperada que sacudió todo.
Jimmy Butler es un jugador complicado de encajar. Desde que salió de los Chicago Bulls en 2017, pasó por equipos sin dejar demasiada huella, hasta que llegó a Miami. Ahí encontró un sistema, un grupo, y llegó lejos: finales de conferencia, finales de NBA. Por esa razón, a inicio de temporada, era poco probable que fuese a cambiar de equipo, pero los rumores fueron creciendo y como suele pasar, un breaking en las redes sociales de Shams Charania, insider de ESPN, soltó la sorpresa sin aviso: Butler era nuevo jugador de los Golden State Warriors. El traspaso no solo remeció el mercado, también le dio un pulso nuevo a una franquicia que parecía estar viviendo sus últimos días como dinastía.
En Denver, el panorama parecía mucho más estable. Los Nuggets venían de consolidar un núcleo campeón con Jamal Murray, Nikola Jokic y Mike Malone al mando. Todo indicaba que volverían a pelear arriba en el Oeste. Pero incluso ahí hubo sorpresa: a solo seis partidos del cierre de la fase regular, Malone fue despedido.
Así de impredecible fue esta temporada.
Análisis de la conferencia oeste en la temporada 2024/2025
- Oklahoma City Thunder
Si hay un equipo que dominó a un nivel histórico, ese fue Oklahoma City Thunder. Estadísticamente, firmaron la mejor temporada regular en la historia de la NBA. Sí, así de fuerte: superaron a sus rivales por un promedio de 12.6 puntos por partido, el mejor diferencial en las 79 temporadas que lleva esta liga.
El dominio fue claro. Ganaron 38 partidos por 15 puntos o más, rompiendo el récord que había estado en pie desde 1971, cuando los Bucks de Kareem Abdul-Jabbar y Oscar Robertson lo habían dejado en 37. ¿Derrotas por ese margen? Solo dos.
Y no se trata solo de margen de victoria: su control del juego fue quirúrgico. Cometieron 5.3 pérdidas de balón menos por partido que sus oponentes, el mejor diferencial en casi cuatro décadas. Cuando parecían fuera del partido, tampoco se caían. Tuvieron récord de 18-10 en encuentros donde estuvieron perdiendo por 10 puntos o más. Ese .643 es el mejor porcentaje de victorias en ese tipo de situaciones desde que existen estadísticas jugada a jugada (29 temporadas). Nadie más estuvo cerca: el segundo mejor fue Cleveland con 13-14.
Y para cerrar con broche de oro: contra el Este, el Thunder fue casi perfecto. Terminaron con un 29-1 interconferencia, el mejor registro en la historia frente al otro lado del mapa NBA.
- Houston Rockets
La última vez que los Houston Rockets pisaron unos playoffs, el panorama era completamente distinto. Ime Udoka todavía era asistente en los 76ers. Jalen Green recién se unía a la G League Ignite. Amen Thompson celebraba un campeonato estatal en la secundaria de Florida. Y Alperen Şengün firmaba su primer contrato profesional en Turquía. Cuatro años después, con estas figuras emergentes, todo cambió.
Los Rockets volvieron. Aseguraron el título de la división suroeste y, con ello, su boleto a la postemporada en la segunda casilla del Oeste.
“No es para volverse locos de emoción. Era lo que esperábamos”, dijo Ime Udoka con la misma frialdad con la que ha transformado la mentalidad del equipo. Y es que su impacto ha sido inmediato. En apenas dos temporadas al frente, convirtió a un grupo joven y disperso en un bloque serio, competitivo y, sobre todo, intenso. Bajo su mando, Houston se metió en el top 3 de eficiencia defensiva en toda la liga, permitiendo apenas 110.3 puntos por cada 100 posesiones.
Pero este regreso no es solo mérito del presente. Es el resultado de años de recolección paciente tras la salida de James Harden en 2021. Los Rockets tocaron fondo, sí, pero usaron el Draft como pieza angular para la reconstrucción: seis selecciones de primera ronda en tres años. Una selección quirúrgica que hoy empieza a dar frutos.
- Golden State Warriors
A solo un puñado de partidos para que termine la fase regular, los Warriors hicieron una jugada de todo o nada: Jimmy Butler se convirtió en nuevo jugador de Golden State. La dinastía más dominante de la última década se aferró a una última ventana. Y con Butler, esa puerta volvió a abrirse.
El cambio fue inmediato. Cuando Jimmy llegó, quedaban 30 partidos. Desde entonces, los Warriors ganaron 22 y solo perdieron ocho. Estuvieron a un paso de meterse directamente a playoffs, pero algunas derrotas clave en el cierre los dejaron fuera por poco. Aun así, el giro fue evidente. Con Butler, el equipo encontró intensidad, oficio y una nueva energía competitiva.
Pero no todo se explicó solo con la llegada del veterano. Brandin Podziemski, en su segundo año, dejó atrás un inicio de temporada irregular para convertirse en una pieza esencial del presente y el futuro del equipo. Steve Kerr fue claro: el joven dio un “salto”. Uno real. De jugador en duda, a pieza confiable en la rotación. Su evolución coincidió con la llegada de Butler, y juntos, elevaron el techo del equipo en tiempo récord.
Puede que esta no haya sido la temporada más brillante del ciclo de los Warriors, pero sí fue una que revivió algo esencial: la sensación de que, en cualquier momento, pueden volver a ser peligrosos.
Análisis de la conferencia este en la temporada 2024/2025
- Boston Celtics
Por tercera temporada consecutiva, Boston se mantiene entre los cinco mejores en eficiencia ofensiva y defensiva. Solo el Thunder comparte ese privilegio esta temporada, pero nadie ha sostenido ese nivel de consistencia como los de Massachusetts, vigentes campeones de la NBA. Contando esta temporada, son el primer equipo en lograrlo en tres años seguidos. Lo que Celtics está construyendo va más allá de un buen año: es una estructura de élite sostenida.
El ataque, además, tiene una identidad definida y letal: los triples. Esta temporada, tienen la tasa de acierto más alta desde que existe la línea de tres puntos, hace 46 años. Encestaron el 53,6 % de sus triples —una cifra que no solo lidera la liga, sino que la destroza. Ningún otro equipo se acerca.
- Detroit Pistons
Hace un año, los Detroit Pistons tocaban fondo. 14 victorias. El peor récord de la NBA. Nadie apostaba por ellos, y con razón. Pero esta temporada, contra todos los pronósticos, están de regreso en los playoffs por primera vez desde 2019. Es más: ningún equipo en la historia de la liga había pasado de una marca tan baja como la de Detroit a clasificar a postemporada al año siguiente. Lo que lograron es inédito.
Y no es que tengan una historia reciente de éxitos. Las últimas tres veces que entraron a playoffs —2009, 2016 y 2019— fueron octavos en el Este y terminaron barridos en primera ronda. Dos veces contra LeBron. La otra, ante Milwaukee. Ni una sola victoria en esas series. Su última alegría real fue en 2008, cuando llegaron a las Finales del Este. Desde entonces, silencio.
Pero este equipo no está acá solo para romper estadísticas. Lo dejaron claro. “Estamos contentos, pero todos piensan que esto no es el campeonato. Todavía no hemos logrado nada”, dijo Jalen Duren, líder del equipo.
- Cleveland Cavaliers
Los Cleveland Cavaliers han construido una de las ofensivas más completas y eficientes de toda la NBA. Son el único equipo entre los cinco primeros, tanto en volumen de triples como en porcentaje de acierto (38,4 %, los mejores de la NBA), y también lideran en eficacia dentro de la pintura, con un 61,2 % en tiros cercanos.
El resultado de esa combinación es brutal: un 58,1 % de tiro de campo efectivo, que proyecta como la mejor marca en la historia de la NBA, por encima incluso del récord de los Pacers de la temporada pasada.
Cleveland es el único equipo con tres jugadores dentro del top 16 en tiro de campo efectivo (mínimo 500 intentos): Jarrett Allen (71,1 %), Evan Mobley (60,7 %) y Ty Jerome (60,4 %). Todo eso, sumado a una baja tasa de pérdidas y un diferencial ofensivo de +7,8 puntos por 100 posesiones, los tiene firmes como una de las cuatro mejores ofensivas desde que se registran estadísticas jugada por jugada.
Torneo del Play-in de la NBA
Con la temporada regular ya cerrada, esta semana arranca el camino más exigente del año. Hoy comienzan los play-in, el repechaje que definirá los últimos cupos para los playoffs de la NBA. Los Warriors debutan ante los Grizzlies. Es un partido único, y el que pierda tendrá una última oportunidad.
También esta noche, en el Oeste, Sacramento se juega su posibilidad contra Dallas, el ganador deberá buscar la clasificación frente al perdedor del juego de Warriors y Grizzlies.
En el Este, bajo la misma dinámica, el duelo que otorga será Orlando Magic vs. Atlanta Hawks. El perdedor tendrá una chance más contra el ganador de Chicago Bulls vs. Miami Heat.
El sábado 19 de abril, arrancarán oficialmente los playoffs y los días más electrizantes del baloncesto norteamericano.
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