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Santiago Suárez, el niño con mentalidad de grande

Desde este miércoles se llevará a cabo en Medellín el Mundial de BMX. El bogotano participará en la categoría 15 años experto.

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Enrique Gamboa
24 de mayo de 2016 - 07:59 p. m.
Santiago Suárez, el niño con mentalidad de grande
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Santiago Suárez tiene 15 años, pero al hablar lo hace como un deportista y una persona mucho más madura de lo que dice su tarjeta de identidad. Mentalizado en seguir llenando sus vitrinas de títulos, tiene más de 50 entre ellos campeón del Pan American Continental Championship de Argentina, campeón suramericano en 2011 y varios títulos nacionales como los más destacados. Se prepara para competir desde mañana en el mundial de BMX en la categoría 15 años experto, que se disputará en Medellín.

“El Huracán”, como lo bautizó Octavio Méndez, uno de sus primeros entrenadores, por arrasar en cada competencia en la que participaba, tiene hoy los pies en la tierra y sabe la dificultad que se le presentará en la capital antioqueña cuando tenga que vencer a 92 niños para cumplir su sueño de colgarse la medalla de oro. En esta edición del Mundial de Bicicross tendrá una cuenta pendiente con el destino, pues el año pasado en Bélgica se cayó en plena competencia lo que le ocasionó la ruptura del codo y lo obligó a abandonar la competencia. “Qué mejor que ser campeón mundial que en mi país”, dice el pequeño talento colombiano.

La historia deportiva de Santiago inició cuando tenía cuatro años y su hermano mayor, Julián, se dedicaba a esta disciplina y él quería imitar sus pedalazos. Se montó a una grilla de partida a una edad muy temprana para dedicarse a un deporte supuestamente peligroso para un niño de su edad, pero nunca le ha faltado el apoyo de su familia y sobretodo de su padre Miguel, que soñaba con que su hijo fuera futbolista profesional pero que hoy se ha convertido en su mayor guía y la persona que no lo ha abandonado en su proceso y su entrenador de cabecera.

“Yo me considero muy fuerte mental y psicológicamente y eso ha sido mi mayor virtud para ganar todo o que he conseguido. Mi papá gracias a sus palabras y apoyo me ayudado a no sentirme inferior a nadie durante la carreras. Yo me considero el mejor y en los entrenamientos lo dejo todo para seguir mejorando en mi carrera”, comentó el bogotano que sueña en dejar en alto el nombre del país y de la ciudad.

Desde este miércoles volverá a subirse a su bicicleta para intentar llegar en primer lugar. “Mi sueño es ganar, como el de todos los niños. Pero al final de mi carrera deportiva quiero que se me recuerde como una buena persona”.

El bogotano no tiene una carrera que lo haya marcado para decidirse por el BMX como su estilo de vida: “Durante todo este proceso me di cuenta de que tenía el talento para esto y la única idea que tengo ahora es mejorar en cada entrenamiento para seguir este buen camino hasta ahora”, comentó el joven al que le gusta salir con su compañeros a jugar otro deporte después de sus entrenamientos diarios que inician a las 6:00 p.m. y terminan dos horas después en el la pista de El Salitre, de la capital de la República.

Gracias al deporte, “El Huracán” ha podido conocer lugares y culturas que jamás se imaginó, pero lo que más destaca es que en cada país del mundo en los que ha corrido aprovechado para seguir fortaleciendo su parte deportiva. Hoy, a pocas horas de su debut en la competencia mundial se concentra junto a su padre para seguir dándole alegrías al su familia y a toda la gente que lo rodea y la de fuerza para nunca dejar de soñar en grande.

Por Enrique Gamboa

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