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Al mejor estilo de Richard Ríos: Taha Ali, del fútbol sala a la Copa del Mundo de la FIFA

Al igual que el colombiano, antes de que el Palmeiras lo descubriera y lo convirtiera en lo que hoy es, el futbolista sueco empezó su carrera jugando fútbol sala.

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Juan Diego Forero Vélez
21 de mayo de 2026 - 12:05 a. m.
Taha Ali, jugador sueco que estará en la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026.
Taha Ali, jugador sueco que estará en la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026.
Foto: EFE - Mads Claus Rasmussen
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Para entenderlo, deberías verlo jugar. Su explosividad, su rapidez, su imprevisibilidad y su capacidad para tomar decisiones en cuestión de segundos lo convierten en un jugador único.

Taha Ali juega actualmente para Malmö FF y, aunque el club no atraviesa su mejor momento —marchan octavos en la liga sueca—, ha sido convocado por Graham Potter para jugar la Copa del Mundo con Suecia, lo que lo convertirá en el primer jugador de origen somalí en participar en el certamen en toda la historia.

El 18 de noviembre de 2018, Taha Ali le concedió una entrevista a Tobias B.W. Granberg, periodista de la revista digital sueca Svenska Futsalligan, y manifestó haber encontrado una pasión sin igual en el fútbol sala.

Había descubierto, en ese momento, su lugar en el mundo. El fútbol sala le permitía expresarse de formas extravagantes y genuinas, además de explotar su creatividad y su carisma.

“Lo que me gusta del fútbol sala es que tengo mucho contacto con el balón”, manifestó en aquella entrevista, donde también expresó su deseo de ser convocado por la selección sueca.

Algo que sucedería apenas unos días después, cuando fue llamado para participar en la Nordic Futsal Cup de 2018, torneo en el que anotó un gol contra la selección de Groenlandia.

Sin embargo, con el paso de los años, aquella pasión se fue desvaneciendo y la novedad terminó diluyéndose. Al tiempo que Ali jugaba fútbol sala en el Nacka, equipo de Estocolmo, también defendía los colores del IFK Stocksund en la división de ascenso del fútbol sueco.

Cuando ya no quedaba más por conquistar en las canchas de 40 por 20 metros, tras ganar la liga con el Hammarby IF Futsal, Taha eligió el fútbol de campo: la estrategia, la fugaz cercanía con el balón y el arte de hacerlo correr sobre el césped y entre compañeros.

En 2020 debutó en primera división vistiendo la camiseta del Örebro SK, precisamente contra su actual equipo. Lo hizo a los 22 años —uno menos que Richard Ríos cuando debutó con el Palmeiras— y, desde entonces, no ha dejado de crecer. El juego de Taha es errático y desobediente; es jogo bonito en su máxima esencia.

Ahora, seis años después, el nacido en Suecia, pero hijo de padres desplazados por la guerra civil en Somalia, fue llamado por Graham Potter el 11 de mayo para ayudar a Suecia a superar la histórica marca alcanzada en los Mundiales de Brasil 1950 y Estados Unidos 1994, torneos en los que finalizaron en el tercer lugar.

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Por Juan Diego Forero Vélez

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