
El delantero del Barcelona, como Iniesta en 2010, consiguió el gol del título en el segundo tiempo de la prórroga. El tanto más importante de su vida.
Foto: EFE - WILL OLIVER
Durante años, Ferran Torres fue uno de esos futbolistas que parecían condenados a vivir bajo sospecha. Cada ocasión desperdiciada alimentaba una nueva crítica, cada suplencia reforzaba la sensación de que no estaba a la altura del Barcelona. Para buena parte de la afición azulgrana nunca terminó de convencer. Era un jugador útil, comprometido y versátil, pero insuficiente para liderar el ataque de uno de los clubes más exigentes del mundo.
Ayer, sin embargo, un solo remate cambió para siempre esa historia. Ferran marcó el gol que le dio a...
