
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Italia se quedó otra vez sin Copa del Mundo. La Azzurra perdió este martes con Bosnia-Herzegovina en Zenica, en una repesca dramática que terminó 1-1 tras 120 minutos y se resolvió en penaltis con una victoria local por 4-1. El resultado confirmó una crisis que no parece tener fin.
El partido tenía el peso de una obligación nacional. Los italianos llegaron a este duelo marcados por sus ausencias en Rusia 2018 y Catar 2022. Clasificar era apenas cumplir, fallar era entrar en territorio de vergüenza deportiva. Bosnia, en cambio, no contaba con esa presión, aunque sí con mucha hambre.
El equipo de Gennaro Gattuso arrancó con cierta calma, cuidando la pelota y tratando de apagar el ambiente del Bilino Polje. A los 15 minutos encontró el 0-1 con Moise Kean, tras un error en salida de Nikola Vasilj y una asistencia de Nicolo Barella. Parecía el inicio de una noche controlada.
Pero Italia volvió a cometer el pecado que la persigue y no supo leer el contexto. Con la ventaja en el marcador, retrocedió líneas, perdió agresividad y dejó crecer al local, que sin demasiada elaboración fue empujando con centros y segundas jugadas. El partido se estaba inclinando hacia el arco de Gianluigi Donnarumma.
El punto de quiebre llegó al minuto 40, cuando Alessandro Bastoni fue expulsado por derribar a Amar Memic en una acción manifiesta de gol. La roja cambió el planteamiento italiano. La visita se refugió atrás y estuvo más pendiente de resistir que de generar.
Bosnia olió sangre y con superioridad numérica adelantó sus líneas y convirtió el partido en un asedio constante. Italia resistió como pudo, defendiendo con oficio pero sin salida clara, incapaz de sostener posesiones largas o castigar los espacios. El empate parecía inevitable.
La igualdad llegó al 78, con Haris Tabakovic aprovechando un rebote dentro del área. Donnarumma alcanzó a sacar el primer intento de Edin Dzeko, pero ante el segundo disparo no pudo hacer. El estadio explotó y el partido se volvió una batalla de nervios.
En el tiempo extra no pasó mucho y la historia se resolvió en los penaltis. Italia arrancó con el pie izquierdo cuando Pio Esposito mandó su disparo por encima. Luego Bryan Cristante estrelló su remate en el travesaño. Bosnia no erró ninguno y Esmr Bajraktarevic firmó el 4-1 definitivo que prendió la fiesta en Zenica.
La derrota dejó a Italia expuesta ante una crisis que ya no puede maquillarse con cambios de técnico o discursos de transición. El problema parece ser más profundo. La selección que supo ganar cuatro mundiales hoy carece de jerarquía, poca claridad ofensiva y una generación que no logra sostener el peso del escudo.
Bosnia, liderada por Edin Dzeko, celebró su regreso al Mundial por primera vez desde Brasil 2014. El equipo balcánico supo mantener los nervios y en los penaltis ninguno de sus cobradores decepcionó. Jornada histórica para los dirigidos por Sergej Barbarez.
🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes? Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador
Manténgase al tanto de toda la información deportiva con la SEDE. Estamos en 📷 Instagram 📹 Tik Tok y 📱Facebook
