
Los jugadores de Brasil celebran su triunfo en Houston contra Japón.
Foto: EFE - Kenneth Fernández
Dos de la tarde en Miami, pleno Downtown. El bar estaba repleto y no le cabía un brasileño más. Aunque, cómo no, tal cual pasó en México y Guadalajara, había colombianos colados en algunas mesas. Y no uno ni dos: eran varios. Cuando terminó la primera mitad del partido, y Japón iba ganando 1-0, el ambiente era de velorio. El DJ intentó levantar el ánimo y clavó Parado No Bailao. Y aunque uno que otro movía el hombro, la situación no ameritaba ni medio paso. Brasil se estaba quedando fuera del Mundial.
Un viejo, con el 10 de Pelé en la...
