Orlando Duque, el hombre récord

El clavadista vallecaucano espera llegar a la cifra de 11 títulos orbitales.

El clavadista vallecaucano Orlando Duque afronta una temporada 2010 en la que su mayor desafío será llegar a la cifra de 11 títulos orbitales. Sus dos Récords Guinness y la espectacularidad en los saltos a más de 30 metros de altura lo han convertido en uno de deportistas de mayor proyección internacional de Colombia, así como una de las principales figuras de esta disciplina en todo el mundo.

A los 34 años de edad, El Duque las Alturas aún está lleno de sueños y proyectos.

¿Cómo fueron los primeros pasos y las primeras clavadas?

Empecé cuando tenía 10 años, entré a la selección del Valle y a la de Colombia. Estuve en Europa dando unos espectáculos y comencé a competir en 1999 en clavados de gran altura. Gané mi primer campeonato en 2000 y desde ahí me dediqué a competir y ya he ganado 10 campeonatos mundiales y he logrado dos Récords Guinness.

¿Cómo fue la experiencia de haber estado en Europa?

Mi vida en Europa fue buena, trabajaba con colombianos en un espectáculo, era muy divertido porque era todo un grupo de latinos. Eran temporadas muy largas y se estaba cogiendo experiencia y eso fue lo que me ayudó para empezar a competir.

¿Siempre tuvo la ayuda de su familia y el apoyo en sus decisiones por seguir en este deporte?

Siempre me apoyó mi familia. Yo estaba estudiando, pero por la situación de la Universidad del Valle con lo de los paros, uno no sabía si iba a terminar y decidí salirme. Tomé esa determinación que al principio era loca por la aventura, pero se lograron las metas que tenía y todo me salió muy bien.

¿Siempre aspiró a que éste iba a ser su deporte?

No, al principio no. En Colombia el apoyo no existía y es difícil pensar que uno va a vivir de eso y en mi familia siempre me dijeron que tenía que ser profesional porque de esto no iba a vivir. Afortunadamente uno logra salir y construir el camino. Y gracias a Dios tuve el apoyo de los patrocinios, ya llevo casi 12 años con Red Bull.

¿Por qué la decisión de escoger Hawai como lugar de residencia y de entrenamiento?

La única razón es que me casé con una hawaiana y ya llevo 11 años allá. Al principio nos íbamos a devolver a Europa, pero no se dio y ahora es mucho mejor por las cosas del entrenamiento.

¿Cuál es la diferencia de entrenar en Cali, Hawai o Europa?

La diferencia está en el clima. En Hawai tengo todas las condiciones perfectas, entreno en la piscina de la Universidad de Hawai, tengo todo el espacio disponible y los recursos necesarios; la cama elástica y gimnasio en mi casa. Además, es un lugar muy tranquilo, nadie me molesta y eso me ayuda a la concentración que debo tener.

¿Qué le dejan los dos Récords Guinness que impuso?

El primero es por más participación en un mundial y el segundo por la más alta calificación en un campeonato (10). A la gente le gustan los récords, cada vez que uno tiene estos reconocimientos es el premio de largo tiempo de trabajo y de mucho entrenamiento.

¿Cuál es el mundial que más recuerda?

El primero fue el más especial. Además de ser mi debut y todo lo que esto significa, fue en ese torneo donde realicé ese clavado que me dio la puntuación perfecta y el Récord Guinness posterior. Ese clavado era el más difícil, lo logré y todos me dieron 10 puntos. Eso es muy especial.

¿Ha cambiado el apoyo para los clavadistas colombianos gracias a sus actuaciones?

Sí, claro. Las cosas han cambiando mucho, ya hay apoyo de la federación y de las diferentes ligas. Hoy en día el equipo de clavados tiene buen apoyo, tenemos muy buenos clavadistas. Hemos logrado muy buenos resultados con Juan Guillermo Urán, tenemos deportistas con muy buena participación en Olímpicos y en Panamericanos. Últimamente Colombia ha dado un buen grupo de deportistas. Incluso yo me encuentro en este momento en contacto con una universidad de Estados Unidos a la cual le recomiendo clavadistas que siguen compitiendo por Colombia, pero ya las puertas se abren.

¿Cuál es la clave para llegar al éxito en este deporte?

Hay que entrenar mucho. La parte física es importante y la mentalidad lo es más. Llega un momento en que hay que manejar muchos factores, como lo son el estrés, el miedo, y eso hace parte de la concentración. El mar está agitado y eso hay que manejarlo, pero todo eso se prepara con entrenamiento para llegar a esa concentración.

¿Cómo juegan en contra factores como la velocidad, la altura y las lesiones?

No hay tiempo de pensar en nada más que en el clavado y una desconcentración lo lleva a uno a cosas como lesiones o hasta mucho peor. Yo me he lesionado el coxis y dos costillas, pero es parte de la actividad y del riesgo que uno toma. Es parte del deporte, la entrada al agua es bastante fuerte y el impacto es grande, hay que concentrarse para superar eso.

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