"No me preocupa el descenso"

El estratega colombo-uruguayo dice haberse sentido satisfecho tras el empate del sábado ante Santa Fe, a pesar de seguir muy comprometido en el descenso. "Ya no hay mentalidad derrotista", asegura.

Cuando asumió su dirección técnica en marzo de 2008, Júnior de Barranquilla tenía cara de segunda división. Pero Julio Avelino Comesaña, entonces en su quinto ciclo con el equipo tiburón, lo salvó del descenso y además logró el subtítulo del Apertura de 2009, tras perder con el Once Caldas.

Según él, ahora el reto será más difícil con el Deportivo Pereira, con el que empezó el torneo a 14 puntos del Itagüí en el descenso. Aunque tras el empate a ceros ante Santa Fe el sábado pasado sumó cinco puntos en el Finalización y ahora la diferencia en la promoción es de diez unidades.

Después de que América e Itagüí no ganaron, ¿hay que celebrar el empate con Santa Fe?

No es tanto el tema del resultado. Corre más por cómo jugamos. Borramos su parte ofensiva: la capacidad creativa de Ómar Pérez y el desequilibrio de Copete y Rodas. Todavía tenemos un déficit en volumen de ataque, pero pienso que mejoramos y yo quedé satisfecho.

¿Fue más duro el inicio del calendario para Pereira que para Itagüí y América?

Claro, y en ese sentido es muy positivo que hayamos conseguido una regularidad y sumado cinco puntos. Nos tocó el calendario más duro: el primero en Bogotá contra Equidad, el segundo contra un equipo descansado y el tercero contra Santa Fe en El Campín y de noche. Estamos manteniendo una línea de rendimiento, aunque políticamente estamos en deuda ofensiva.

¿En eso les va a ayudar Elkin Murillo, que se sumó hace poco?

Esperemos que sí. Pero igual va a tener que ganárselo. Lo queremos mucho a Elkincito, pero acá no juegan las hojas de vida.

¿Cómo ha vivido estos cuatros meses al frente del Pereira?

Pues me ha tocado estar en una situación en la que nunca estuve antes. Llegué a un equipo que no había ganado en mucho tiempo, que en casa no había ganado en año y medio, que tenía una mentalidad de derrota total y una imagen por el piso. Tanto que llamé a muchos jugadores y no quisieron venir por esa razón.

¿Antes de aceptar sabía que esto iba a ser así?

Claro. Lo que pasa es que a mí me llamaron de Santa Fe y no acepté de una y ya no me volvieron a llamar. Por eso cuando me contactaron del Pereira me vine casi corriendo, pero no sé por qué. Tal vez porque quería salir de la zona de confort en la que estaba. Quería sufrir un poquito.

¿Y el caso con el Júnior no fue similar, cuando lo salvó del descenso?

Hay algunas diferencias. Como que Júnior es un equipo de poder político, deportivo; tenía un gran plantel. Además, esa vez estábamos a nueve puntos, ahora con Pereira empezamos a 14. Acá ha sido mucho más complejo.

Casualmente, el próximo fin de semana lo va a enfrentar...

¿Cómo le parece? Soy feliz cuando el Júnior gana. Pero también cuando lo enfrento y le gano, no me pregunte por qué. Le tengo un amor muy grande, pero sería feliz ganándole este fin de semana.

¿Sinceramente cree que el Pereira se va a salvar del descenso?

No me preocupa el descenso. Si lo hiciera no podría dormir, me volvería loco. Mi intención es armar un buen equipo, cambiar la imagen y volver esto una marca confiable. Además, si este semestre se queda en primera, para el próximo va a quedar a 30, una locura.