Omar Pinzón quiere consagrarse en Londres

Luego de haber competido en las justas de Atenas 2004, con apenas 15 años de edad, y Pekín 2008, quiere consagrarse en Londres 2012.

Participar en unos Juegos Olímpicos es el sueño de todo deportista. Pero para el nadador bogotano Ómar Andrés Pinzón eso no es suficiente. Luego de haber competido en las justas de Atenas 2004, con apenas 15 años de edad, y Pekín 2008, quiere consagrarse en Londres 2012.

Tiene 22 años y ha ganado muchos títulos nacionales, bolivarianos, suramericanos, centroamericanos y panamericanos. Sin embargo, cambiaría todos esos éxitos por una medalla olímpica. “Soñar con eso es algo que nadie me puede prohibir. Es bastante complicado, porque el nivel de los estadounidenses, australianos y algunos europeos es muy alto. De todas maneras aspiro a llegar a alguna final en Londres. Hay que dar la pelea con todo”, dice el corpulento nadador de 1,81 metros de estatura y 80 kilogramos de peso, especialista en negocios internacionales de la Universidad de la Florida.

El año pasado, Ómar logró el título en los 200 metros espalda de las paradas de Copa Mundo de piscina corta en Singapur,  Pekín y Tokio, torneos de mucha importancia, así no hayan contado con la presencia de varios de los mejores nadadores del momento. Así ratificó su buen momento luego de haber conseguido una medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, tras 28 años sin éxitos de la natación nacional en esas justas.

Esos resultados no son producto del azar, sino de muchos años de entrenamiento y sacrificio. Comenzó a nadar en el club Nautilius y luego se vinculó a la Liga de Bogotá, con la que comenzó su etapa competitiva.

“El esfuerzo económico de mis padres ha sido tremendo, pues desde muy niño me financiaron las participaciones internacionales. Ya después llegaron las ayudas del Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte, Coldeportes y el Comité Olímpico, que me han permitido prepararme mejor y foguearme más”, comenta Pinzón, siempre supervisado por su padre, Ómar, quien por su perseverancia y motivación merece las medallas tanto como su hijo.


 
El mejor de la historia
 
Ómar Andrés es un hombre de carácter fuerte, disciplinado y serio, cuya prueba preferida son los 200 metros espalda, aunque también compite en las distancias cortas en mariposa y combinado.

Además de su envidiable condición física, es un competidor muy fuerte en el aspecto mental, lo que le ha permitido enfrentar sin complejos a los mejores nadadores del mundo, entre ellos sus ídolos, Michael Phelps e Ian Thorpe, a quien venció en 2011.

Ha superado más de 30 marcas nacionales y tiene, además de 15 medallas de oro en dos ediciones de los Juegos Nacionales, varios títulos en torneos universitarios de los Estados Unidos. Ha obtenido excelentes resultados en los Mundiales de Natación en los que ha sido finalista. Y ahora también suma medallas en paradas de Copa Mundo.

Ese amplio palmarés convierte a Ómar Andrés Pinzón García en el mejor nadador colombiano de la historia, incluso por encima del antioqueño Pablo Restrepo, quien les abrió el camino a los delfines criollos en universidades estadounidenses y fue el primero en lograr una buena figuración en unos Olímpicos.

Eso, sin embargo, no es suficiente para Pinzón, quien lleva tatuados en su brazo derecho los anillos olímpicos que lo obsesionan y con los que sueña todos los días.