Enfrenta a Nacional en la ida de la definición de la Copa Águila

Once Caldas y el camino para volver a una final

Luego de siete años, el equipo de Manizales disputa un título en Colombia. La última vez fue en el Finalización 2011, cuando cayó con Júnior, en la Liga.

El equipo manizaleño, que enfrentará hoy a Nacional (7:00 p.m., por Win Sports), eliminó a Santa Fe y Millonarios en las fases previas. / Mauricio Alvarado

Fueron años de más pérdidas que ganancias y de buscar el reemplazo de Juan Carlos Osorio, el último entrenador que le dio un título al Once Caldas (2010-II), también el que lo llevó a la final del 2011-II, cuando perdió con Júnior por penales. Desde ese momento pasaron 11 entrenadores, incluso uno en dos oportunidades (Herney Duque), se vivieron seis clasificaciones a la siguiente ronda del torneo colombiano y siete eliminaciones. La hinchada no volvió al estadio Palogrande y cuando lo intentó hacer, de manera paulatina, hubo golpes duros, como la derrota en cuartos de final contra el Tolima en el Finalización 2015, la misma que se repitió en el primer semestre de este año.

Siete años le tomó a Once Caldas volver a disputar un título, tiempo en el que las directivas intentaron estructurar un proyecto con lo que tenían, algo que por instantes sirvió y en otros no. De hecho, las seis veces que el club de Manizales se metió en el grupo de los ocho mejores nunca pudo disputar la estrella. Cuando se jugaba con la modalidad de cuadrangulares, las tres veces fue último de su zona (2013-I y II, y 2014-II) y cuando se implementó la modalidad de eliminación directa en llaves, no pudo seguir en carrera y fue superado siempre en el primer enfrentamiento (2014-1, 2015-II y 2018-I). Si se trata de hablar de efectividad, hay que decir que desde 2011 el club de Manizales solo avanzó en el 46 % de los campeonatos disputados (13).

En Copa Águila el balance no ha sido mejor. Desde 2008, cuando fue finalista, se quedó cuatro veces en la fase de grupos, tres en octavos, una en cuartos y otra en la semifinal de 2015 ante Santa Fe.

Sin embargo, con la llegada de Hubert Bodhert, la metodología cambió, también la estructura del equipo, pues el DT cartagenero tomó papel y lápiz, miró jugador por jugador, de manera detallada, y habló con los directivos para hacer unos pedidos que, en su medida, le han ido cumpliendo. Lo cierto es que Bodhert llegó para alejar al equipo del descenso y terminó haciéndolo competitivo, organizado y muy efectivo.

Incluso, cuando el estratega arribó a la capital caldense planteó una premisa que muy pocos se atreven a dar: “En dos años pelearemos por un trofeo”. Le tomó uno, eso sí teniendo libertad para manejar el grupo con base en la credibilidad del trabajo, con el objetivo de potenciar una manera de ver el fútbol, de entender el juego y los factores que influyen en este. Hoy, cuando enfrente a Nacional en la ida de la definición de la Copa Águila, en condición de local (7:00 p.m., por Win Sports), Bodhert estará no solo cumpliendo lo que muchos dieron como una sentencia apresurada, sino demostrando que no hay equipo condenado eternamente a una realidad convulsa, sino malas decisiones que lo tienen allí por siempre.

Duelo de campeones

Son los únicos clubes colombianos que han ganado la Copa Libertadores de América y, curiosamente, nunca se han enfrentado en una final. El encuentro de hoy, entre Once Caldas y Atlético Nacional, abrirá una serie inédita en nuestro país. El primero solo tiene un antecedente en la Copa Colombia (2008 cuando cayó con la Equidad), mientras que el segundo se ha consagrado en tres oportunidades (2012, 2013 y 2016). Y aunque años atrás este evento no era tan importante en los objetivos de los clubes, el tiquete a torneo internacional (Libertadores 2019) es un aliciente para tomar en serio la competencia. Los dirigidos por Bodhert dejaron en el camino a Medellín, Santa Fe y Millonarios, camino que los llena de confianza y que los tiene como favoritos, pues el presente que viven es mucho más alentador que el de su rival.

Además, Once Caldas ha venido con un ritmo lento, seguro y confiado, algo que también le permite estar en lo más alto de la tabla de posiciones de la Liga Águila, mientras que el club antioqueño pelea por meterse como sea en el grupo de los ocho. “Ganar bien es mucho más valioso que ganar porque sí”, le dijo Bodhert a El Espectador cuando habló de su mano dura en los entrenamientos y de su poca tolerancia hacia la falta de sacrificio y entrega. En otras palabras, el método del club de Manizales puede fallar, mas no la actitud. El resumen del semestre del equipo blanco es más que alentador: 12 triunfos, cinco empates y la misma cantidad de derrotas (en todas las competiciones).

Los momentos duros, de gradas vacías, de la gente silbando y criticando parecen haber quedado atrás. Y por eso Bodhert pide apoyo, para que la unidad regrese y para que la conexión entre el equipo y la hinchada sea restablecida, pues tiene muy claro que el aficionado tiene que ir al ritmo del club y no al revés. Y el equilibrio por fin lo hay, por eso espera un Palogrande lleno para el primer round contra Atlético Nacional (en ocho días jugarán tres veces), conjunto que haría más grandilocuente el triunfo por el peso de su historia, al que hay que vencer con comodidad en casa si se quiere ir al Atanasio Girardot (1° de noviembre) a dar la vuelta olímpica, la cual no se da desde hace siete años.

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2018-10-23T22:49:58-05:00

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