Ospina, el goleador

A lo largo del Mundial ha tenido atajadas tan importantes como los 11 goles de sus compañeros. Frente a Uruguay fue una de las grandes figuras.

Según estadísticas de la Fifa, los 19 goles evitados hasta hoy convierten a David Ospina, arquero de la selección de Colombia, en el más atajador del Mundial Brasil 2014. / AFP

Lo que más disfrutaba David Ospina de jugar fútbol era hacer goles, celebrarlos y ser influyente en las victorias de su equipo. Por eso desde niño, cuando entrenaba en la escuela Alexis García, su función en la cancha era marcar goles. Pero un día, cuando su equipo estaba a punto de disputar una final en Envigado, el arquero no llegó y el entrenador tuvo que elegir a uno de sus jugadores de campo para que se metiera debajo de los tres palos. David pidió un buzo prestado, se puso los guantes sin miedo, se subió las medias hasta la rodilla, se amarró fuerte los guayos y con palmadas motivó a sus compañeros para afrontar el reto que iba a cambiar su futuro.

El partido lo ganó su equipo, su actuación fue destacada y por eso desde entonces nunca más se salió de la posición de arquero, en la que lograría consolidarse, al punto de llegar a ser convocado para integrar la selección de Antioquia y más adelante pasar a Atlético Nacional, en donde con apenas 17 años asumió la responsabilidad de ser el arquero titular del club.

Óscar Héctor Quintabani había llegado al equipo verdolaga y tenía la idea de traer un arquero de experiencia. Ya estaba negociando con algunos, pero en los entrenamientos David lo sorprendió y por eso se la jugó por él. La respuesta de Ospina sería con títulos, porque fue influyente en la obtención del bicampeonato de 2007 y luego pasaría al fútbol francés, en donde es la gran figura del Niza. Tras el gran Mundial que está haciendo, seguro se le abrirán las puertas de alguna liga más competitiva y un club más grande.

Su actuación en esta Copa del Mundo ha sido tan influyente como la de James Rodríguez, su cuñado y gran amigo. En el más reciente juego frente a Uruguay tuvo atajadas salvadoras, que sin duda sólo podrían compararse con goles. Los charrúas tuvieron más opciones de anotar que los colombianos, pero Ospina fue siempre seguro. “David nos contagia de seguridad. Sabemos que si cometemos errores él nos puede ayudar a corregirlos con una buena tapada”, aseguró Abel Aguilar tras el juego de octavos de final. Faryd Mondragón, su ídolo y compañero de selección, cree que David cuenta con la experiencia de un veterano y la agilidad y reflejos de un joven. Él ha sido un hombre importante en este proceso y por eso le alegran los triunfos de quien bien podría ser su hijo.

Su participación en este Mundial estuvo en duda tras recibir un golpe en una rodilla, pero los tiempos le dieron para recuperarse y llegar en buen nivel. “En el momento del golpe sí pensé lo peor, le pasan a uno un millón de cosas por la cabeza, pero afortunadamente no fue tan grave como para quedarme fuera. Esas son cosas que pasan en el fútbol, así que lo entendí y gracias a Dios me recuperé”, aseguró a El Espectador el antioqueño de 25 años que ha recibido dos goles en cuatro partidos, pero ha evitado 19 goles de los rivales. Según estadísticas de la Fifa, es el portero que más atajadas ha tenido hasta el momento en la Copa del Mundo.

“La selección mostró que está para cosas grandes. Cada uno aporta lo mejor desde su posición y yo creo que eso es lo que la ha hecho grande. Al final, lo importante es obtener los resultados gracias al trabajo colectivo”, destacó tras el triunfo en el estadio Maracaná frente a los uruguayos. Si algo se le nota a esta selección es esa unidad y ese apoyo mutuo, y Ospina, con cada estirada y atajada, demuestra que es capaz de dar más de lo que puede con tal de evitar que su equipo caiga en desventaja.

Hasta el momento el equipo dirigido por José Pékerman nunca ha estado por debajo en el marcador y eso en gran parte es gracias al trabajo de Ospina. “Cuando uno está fuerte individualmente en su posición, el rendimiento colectivo sale a relucir”, confiesa.

Lo que se viene es más que todo una motivación para cada uno de los integrantes de la selección colombiana, que son conscientes de que han logrado más de lo que la gente esperaba y por eso, de alguna manera, sienten que el deber se ha cumplido. Claro que cuando se sienten tan fuertes no dudan en que pueden llegar mucho más lejos aún: “Hay que seguir soñando, eso no se lo quita nadie a uno. Ahora existe esa posibilidad de continuar esta linda aventura de la copa y tenemos a un gran rival al frente, como ya lo fue Uruguay. Habrá que prepararnos de la mejor manera”.

Brasil es Brasil y sólo con el nombre ya asusta. Es el equipo más ganador de las copas del mundo, su nómina esta llena de los mejores jugadores del planeta, tiene a un Neymar inspirado y estará frente a su publico. Claro que David asegura que la motivación es el Mundial, la oportunidad de enfrentar a los mejores. “Brasil tiene grandes virtudes, muy buenos jugadores”. Específicamente, sobre el poder ofensivo de los locales, Ospina cree saber cómo contrarrestarlos: “Estando muy atentos porque son delanteros que en cualquier momento te pueden cambiar un partido. Defensivamente el equipo se ve más compacto”, destacó.

Una buena atajada es como una buena definición, por eso ahora David Ospina se entrena con las mismas ganas que lo hacía en la escuela Alexis García en Medellín, cuando era delantero, pero con la mentalidad de evitar que le anoten.