Caterine Ibargüen ya tiene una fecha para su retiro

La saltadora espera ofrecer una digna presentación en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y dar por terminada a una carrera gloriosa para el atletismo colombiano.

La atleta colombiana Caterine Ibargüen luce la medalla de oro que ganó en los Juegos Olímpicos de Río 2016.AFP

Caterine Ibargüen tiene su propia página en la historia del deporte colombiano. Lo ha ganado todo, y después de asegurar este sábado su cupo los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, la saltadora nacional habló de su carrera y confesó que las próximas justas serán el momento justo para decirle adiós a una carrera llena de gloria. 

“Cuando me retire pienso seguir en el atletismo durante mi vida. Mi sueño es llegar hasta Tokio, tener la posibilidad de tener un buen desarrollo en esta competencia y retirarme por la puerta grande”, afirmó Ibargüen en Barranquilla, ciudad en la que se disputó el Gran Premio de Atletismo, el cual lleva su nombre.

La deportista también agregó: “Hasta ahí va mi proyección, hasta ahí me comprometo y después de una u otra forma seguir trabajando en el desarrollo del deporte colombiano”.

También, la colombiana obtuvo su cupo para el Mundial de Doha. La saltadora colombiana viene de conseguir victoria en salto largo durante la primera válida de Liga de Diamante, que se disputó en Catar, con un registro de 6 metros 76 centímetros.

Durante Gran Premio de Atletismo en Barranquilla, Ibargüen también registró 14,27 en su segundo salto, 14,35 en el tercero y 14,33 en el cuarto. 

La colombiana lo ha ganado todo. Lo único que le falta conquistar en su hoja de vida deportiva es el récord mundial, que desde 1995 ostenta la ucraniana Inessa Kravetz, con marca de 15,50 metros, 19 centímetros más que la mejor marca personal que la colombiana logró el 18 de julio de 2014 en el principado de Mónaco, con un salto de 15,31 metros, la quinta mejor marca de todos los tiempos en salto triple. Y pensar que en 2001 este prodigio del atletismo comenzó con un registro personal de 12,90 metros.

Sus resonantes victorias la han llevado a ser reconocida como un paradigma a seguir. En 2018 fue galardonda por la IAAF como la mejor atleta del mundo. Un reconocimiento que quizá queda corto para una vida llena de éxitos. En Tokio 2020 espera lograr ese último eslabón: ser el ser humano que más lejos llega en el salto triple y a Ibarguën todavía le quedan muchos saltos para intentarlo.