Colombia brilla en los Roller Games

El equipo nacional ganó los campeonatos de patinaje de carreras, tanto en pista como en ruta.

Algunos integrantes del equipo colombiano de patinaje de carreras. / FCP

La selección colombiana de patinaje de carreras sigue dominando las competencias de ruta del Campeonato Mundial que se lleva a cabo en Nanjing, China, y que hace parte de los World Roller Games.

El equipo nacional, dirigido por el técnico cartagenero Elías del Valle, conquistó ocho medallas más en la jornada de ayer y aseguró el título general de la especialidad, así como lo había hecho en la pista, el martes.

Yesenia Escobar y Anhlly Pérez hicieron el uno-dos en la vuelta al circuito de la categoría mayores, mientras que en varones, Edwin Estrada y Andrés Felipe Muñoz lograron oro y bronce.

Daniela Mendoza se impuso en los 10.000 metros puntos categoría júnior. Luego, en los 20.000 metros eliminación, la antioqueña Fabriana Arias consiguió la presea dorada del día, al superar en un dramático final a la italiana Francesca Lollobrigida y a la belga Sandrine Tas.

Manuel Saavedra terminó segundo en los 20.000 metros eliminación.

A falta de una jornada, el equipo nacional ha conquistado 16 oros, nueve platas y cinco bronces, ratificando que es la primera potencia mundial en el patinaje de velocidad.

Sin embargo, la gran figura colombiana en los Roller Games ha sido Brayan Carreño, quien se colgó el oro en el patinaje artístico.

Pasaron 19 años para que el himno de nuestro país sonara en un campeonato mundial de esa especialidad, desde cuando Edwin Guevara hizo el doblete y se coronó campeón en Bogotá em 1998. El bogotano había logrado su primer título en Mar del Plata, Argentina, en 1996.

En estos World Roller Games, Brayan Carreño, un jovencito de 17 años, se subió a lo más alto del podio en la prueba de solo dance.

Desde que debutó en un campeonato mundial, hace cuatro años en Reus, España, Brayan sabía que estaba destinado para ser el mejor. Su alegría para patinar, su disciplina, sus grandes dotes de bailarín de salsa y el apoyo de su familia, entrenadores y directivos, le ayudaron en el proceso camino al oro.

Es un diamante en bruto que se ha ido puliendo poco a poco, con la paciencia y el convencimiento necesarios para lograr la meta de convertirse en el número uno del mundo.

El talento, sumado a la disciplina, ha hecho de Brayan uno de los patinadores más técnicos y carismáticos del mundo deportivo de nuestra país. De hecho, había logrado la presea de plata en la modalidad de figuras, el fin de semana pasado.

Carreño comenzó a practicar el patinaje cuando tenía ocho años y una amiga del colegio lo invitó a una exhibición, en Cali. se enamoró del patinaje y lo pudo combinar con otra de sus pasiones, el baile.

Fue medallista de bronce en los Mundiales Cali 2015 y Novara, Italia, 2016, pero su éxito en Nanjing significa su consagración. “Estoy feliz por este título, que es fruto de muchos años de trabajo y dedicación”, aseguró.