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hace 2 horas

Edwin Vargas, nuestro hombre de hierro

El organizador del Ironman Cartagena 70.3, que se realizará en diciembre, participará días antes en el Mundial de Ultraman, en Hawái. En 2018 buscará terminar el legendario Epic 5. Un exitoso deportista, entrenador y empresario.

Edwin Vargas representará a Colombia en el Mundial de Ultraman, dentro de un mes. / Archivo particular

“Si quiere entrenar natación, lo espero mañana a las 4:30 a.m.”, le dijo incrédulo el técnico de la Liga de Norte de Santander, Samuel García. El desafío era grande. Edwin Vargas tenía sólo 12 años y amaba el deporte, pero le había llegado el momento de demostrar cuánto. (Lea también: La constancia interminable de Baldomero Perlaza)

Al otro día se levantó sin protestar y llegó puntual a la cita. Entonces comenzó una exitosa carrera en las piletas. Hizo parte de la selección departamental y luego de la de Bogotá, cuando se trasladó a la capital de la República.

Se destacó en los 200 metros espalda, los 400 combinados y los 1.500 libres. Sin embargo, fue en 1989 que tomó la decisión de dedicarse de lleno a su verdadera pasión: el triatlón.

“Cuando vivía en Cúcuta, un día vi la transmisión del Ironman de Hawái. Justo la edición en la que Julie Moss cruzó la meta gateando, deshidratada. Fue muy emocionante. Ese día supe que quería dedicarme a las ultradistancias”, explica Vargas, quien lleva ya 33 años representando a Colombia en diferentes eventos internacionales. Ahora, además, es entrenador y empresario.

Sus próximos retos están a la vuelta de la esquina. En noviembre participará en el Mundial de Ultraman, en Kona, Hawái, una competencia a la que clasifican solamente 40 personas, que deberán recorrer 515 kilómetros: 10 de natación en aguas abiertas, 421 de ciclomontañismo y 84 de atletismo, en tres jornadas.

“Uno se prepara toda la vida para esto. Es una enorme exigencia física y mental, es llevar al cuerpo al límite y saberlo controlar”, explica Vargas, de 48 años, quien asegura que la edad no es un límite en su especialidad.

Después vendrá a Colombia, en donde es el responsable de la organización del Ironman Allianz 70.3 de Cartagena (1.900 metros de natación, 90 kms. de ciclismo y 21 kms. de atletismo), el 3 de diciembre. (Juan José Narváez, el pastuso que sería llamado por Pékerman a la selección)

“Esperamos unos 2.100 participantes, más de la mitad de ellos extranjeros. Nuestros objetivos son demostrar que en el país se pueden hacer eventos de talla internacional, masificar el deporte y ayudar a mejorar el nivel de nuestros triatletas, que no tienen muchas opciones de foguearse”, asegura Vargas, apoyado en esta aventura por la Alcaldía de Cartagena, la Armada Nacional, la Policía, Avianca, el hotel Monterrey y Pro Export.

El Ironman generará un impacto económico en la Heroica, cercano a los US$9 millones, pues unas 30.000 personas llegarán a la ciudad ese fin de semana. Además involucrará a unas 2.000 personas en organización y logística, entre ellas 800 voluntarios.

Parte de lo que se recaude por las inscripciones será donado por Colombia Tri Events, la empresa que lidera Vargas, a la Fundación Esperanza de Vida, Fundevida, que apoya a niños que luchan contra el cáncer y enfermedades hematológicas en la región Caribe.

Pero tal vez su objetivo más complicado será finalizar el legendario Epic 5, en mayo de 2018, una prueba que solamente han completado 19 triatletas en la historia. “Uno se postula y, de acuerdo con la hoja de vida y los logros, la organización lo escoge. Son cinco días, cada uno en una de las islas de Hawái, en los que cada deportista debe cubrir una distancia de 3,8 kilómetros de natación, 180 de ciclismo y 42,2 de atletismo. El primer día se debe hacer en menos de 15 horas, en los demás no hay límite”, explica Vargas, quien hace un entrenamiento específico de 30 horas a la semana pensando en cumplir esa meta y convertirse en el primer colombiano en lograrlo. Tiene confianza y por eso les transmite a sus discípulos un mensaje muy claro, que es una de sus premisas en la vida: “Nunca digan que no se puede”.