El drama del deporte de base por el COVID-19

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Aunque los deportistas y entrenadores de alto rendimiento cuentan con apoyo del gobierno y la empresa privada, miles de técnicos y atletas de categorías menores pasan el aislamiento con la incertidumbre de no saber qué pasará con su futuro.

Aunque el gobierno nacional a través del Ministerio del Deporte ha garantizado que seguirá apoyando a los deportista y entrenadores de alto rendimiento que representan al país en diferentes eventos internacionales, quienes sí están muy preocupados con la crisis social y económica generada por la pandemia del COVID-19 son monitores, capacitadores y técnicos de las categorías menores que trabajan en pequeños clubes, escuelas de formación  e incluso instituciones educativas.

Ellos, que viven de los aportes de las familias de los jóvenes atletas, van a cumplir dos mes inactivos y no reciben ningún tipo de subsidio. “A quienes están en la punta de la pirámide les ayudan en todo, aunque muchos ya ni siquiera lo necesitan. Eso es lo que muestran y venden en los medios, pero los de la base, que generalmente trabajamos con las uñas, no recibimos ni una voz de aliento”, dice el entrenador de una escuela de patinaje que funciona en el parque El Salitre de Bogotá y que desde comienzos de marzo no ha podido trabajar.

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Lleva casi 20 años como técnico y tiene a su cargo a 42 niños entre 6 y 12 años de edad. Vive de las mensualidades que cobra, entre $40.000 y $80.000 por alumno dependiendo si entrena cuatro, tres o dos veces por semana. De ahí paga los alquileres del escenario y dos salarios, el suyo y el de su asistente. “Mi caso no es tan grave, en las regiones hay clubes que no tienen cómo cumplir con los requisitos de los gobiernos locales y por eso no tienen reconocimiento deportivo, son piratas. Aún así cumplen una gran labor social, aunque no generan ganancias, menos ahora que no se puede trabajar, sus entrenadores están literalmente en la calle o sin qué comer”.

Escuelas más organizadas, con mayor trayectoria y manejadas por personas que tienen actividades alternas que les generan ingresos, como Pumas y Piratas, ambas dedicadas a la enseñanza del baloncesto, han recurrido a las plataformas virtuales para promocionar videos, hacer capacitaciones y mantener motivados a sus deportistas. Pero la gran mayoría de entrenadores y capacitadores no tiene cómo generar ingresos si no puede dar clases presenciales. Incluso, técnicos que tienen algún vínculo laboral con colegios o institutos de deportes   han tenido que rebajarse el sueldo o renunciar a algunos beneficios dada la dificultan económica que también afrontan sus empleadores.

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La crisis se percibe en todas las disciplinas, así la atención de los medios de comunicación se centre en el fútbol profesional, del que viven cerca de 50 mil familias en el país. Como mínimo, la misma cantidad de hogares dependen de los ingresos que, en menor medida, generan deportistas de otras especialidades. La diferencia es que ellos, casi siempre anónimos, están más acostumbrados a lidiar con la falta de recursos y de apoyo. El país se preocupa hoy por los jugadores de los clubes profesionales de la Liga Betplay, pero esa situación que afrontan es la que viven siempre quienes se dedican al baloncesto, al voleibol, al patinaje, al ciclismo,  a los deportes de combate, etc.

Para hacer frente a la crisis, Ernesto Lucena, ministro del Deporte, ha tomado varias decisiones. Garantizó mantener el apoyo económico a todos los atletas a los que se les brindan auxilios. Y creó el programa Todos por Colombia, que busca generar unos 500 empleos en el sector.  “Las personas que entrenan a nuestros hijos están golpeadas por la situación económica generada por la suspensión de la práctica deportiva, así que buscamos darles un alivio”, explicó el dirigente. También fue Lucena quien más insistió para que a partir del próximo 27 de abril se pueda practicar deporte al aire libre, eso sí, cumpliendo con protocolos de seguridad. “Es la manera de ir recuperando poco a poco la actividad. Debe ser un proceso en el que no asumamos riesgos innecesarios.

Vea los protocolos para practicar deporte al aire libre:  https://www.mindeporte.gov.co/index.php?idcategoria=97615

Esas medidas fueron respuesta a las peticiones del gremio de los entrenadores deportivos y profesores de educación física, que en una comunicación de mediados de marzo pidieron auxilio al Ministerio. “Nuestro sector ha sido uno de los más golpeados por la pandemia y vamos a seguir trabajando para ayudar a todos los protagonistas, pero con responsabilidad y medidas concretas. No es un proceso fácil, ni corto, se irá ajustando”, advirtió Lucena, quien insistió en la importancia de seguir promoviendo la  práctica deportiva y los buenos hábitos de vida durante el aislamiento.

La recuperación de la economía de quienes viven del deporte, sin embargo, depende en buena medida de regresen a la actividad. Y todo parece indicar que eso no pasará sino hasta dentro de un par de meses. Habrá que tener paciencia y apelar a varios de los principios básicos que tiene  todo atleta, disciplina, perseverancia y lucha hasta el final.

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