¿El niño más rápido del mundo? Con siete años corrió los 100 metros en 13.48 segundos

Rudolph 'Blaze' Ingram superó su marca personal, que estaba en 14.59. Ese registro lo había logrado en agosto de 2018.

Rudolph Ingram, el joven de siete años que paró el cronómetro en 13.48 segundos en los 100 metros.Blaze_813

Para muchos 13 segundos es un suspiro, para otros toda una eternidad.

En las competencias de tiempo se busca parar el reloj lo más rápido posible, de ahí nacen los récords: el jamaiquino Usain Bolt paró los cronómetros en 9.58 segundos en el Mundial de Atletismo de Berlin en 2009. Muchos apenas pudieron pestañear. La velocidad que alcanzó Bolt fue de 45 kilómetros por hora. Ninguno pudo seguir sus pasos. Esto mismo, pero a una menor escala, está sucediendo en Tampa, Florida (Estados Unidos) con Rudolph Ingram.

Ingram es un niño de tan solo siete años, quien está pulverizando récords. El pasado sábado corrió los 100 metros en 13.48 segundos, mejorando su marca personal en un poco más de un segundo, en menos de un año. En agosto de 2018 había registrado un tiempo, en la misma distancia, de 14.59 sgs. Además, está corriendo los 60 metros en 8.69 sgs.

"Mi papá me dijo que tengo que ganar primero mentalmente antes de hacerlo físicamente, por eso siempre soy el número uno antes de una carrera", repite una y otra vez Rudolph Ingram. Su padre lleva el mismo nombre que él y es un entrenador de alto rendimiento y de su mano se ha potenciado en todos los aspectos. En la Unión de Atletas Amateurs (AAU, por su siglas en inglés) ha logrado 36 medallas, 20 de ellas son doradas. 

Sin embargo, el atletismo para Ingram tan solo hace parte de su preparación. Él está enfocado en convertirse en un jugador de fútbol americano. "El atletismo aumenta mi velocidad y el control sobre mi cuerpo, mientras que el entrenamiento me prepara para el fútbol", dice el joven norteamericano. "Mientras que el fútbol me mantiene activo para mostrar mi velocidad". Ingram hace parte de la organización de fútbol americano, Tampa Ravens. Juega como corredor y fue elegido como jugador más valioso de su equipo el año pasado.

"Como corredor, puedes contar con él para cargar al equipo en su espalda y llevarnos a la tierra prometida. Es muy rápido pero aún más esquivo. Tiene una visión como nunca antes había visto en un niño de su edad", le dijo al medio estadounidense Youth1.com, su entrenador, Jimmy Watson. "En un segundo, él va en una dirección y luego parpadeas y va en otra. Corre muy agresivo. Es uno en un millón", añadió.

Su padre, quien también administra su cuenta, publicó en Instagram acerca de la increíble mejora: 'Orgulloso de decir que mi hijo es quizás el más rápido de siete años en el mundo. Ingram es tan rápido, que incluso ha derrotado a adultos de extremidades largas que se han atrevido a desafiarlo y ha compartido los momentos en que los dejó atrás, en su página de Instagram.

A pesar de ser un influyente en las redes sociales y un modelo de acondicionamiento físico, Ingram ha demostrado que también tiene talento académico. "Trabaja duro en clase y en el campo", se subtitula una imagen de Instagram de su boleta de calificaciones de febrero. Muestra las calificaciones de A para ciencias, Introducción a las computadoras, Música y Educación física, más las de B para Artes del lenguaje, Estudios sociales y Arte en la Escuela primaria Cahoon en Tampa.

"Trabajo duro en la práctica para establecer el listón alto para mis compañeros de equipo. Quiero mostrarles que tenemos que darles todo lo que tenemos. Si no saben cómo hacer algo, les muestro cómo hacerlo", dijo Ingram. "Siempre les repito que practicas cómo juegas". Con la metalidad clara, este joven de tan solo siete años tiene claro desde ya su futuro y está trabajando duro para cumplir su sueño de jugar en la NFL.