El nuevo reto de Mariana Mesa

Noticias destacadas de Otros Deportes

El Espectador habló con la extenista pereirana que el lunes pasado fue designada como subdirectora de los Juegos Nacionales de 2023 que se llevarán a cabo en el Eje Cafetero.

En la vida, que a veces parece un viaje al pasado, hay instantes de recordación y de búsqueda de algo que aún hoy no tiene una explicación lógica. “Me retiré por boba. Quizá por un acto de rebeldía. Quería dedicarme a jugar dobles, pero en esa época hacerlo era descabellado. Le dije a mi patrocinador lo que iba a hacer y de inmediato hubo una negativa”.

Las palabras son de Mariana Mesa, la extenista colombiana que fue nombrada como subdirectora de los Juegos Nacionales y Paranacionales de 2023 en el Eje Cafetero. El ascenso en su carrera deportiva fue raudo, precoz, igual de precipitado que el descenso. Y no por la lesión de la que se habló en ese entonces, sino por la independencia y el carácter que tuvo desde muy pequeña para tomar decisiones.

Agarrándose a la memoria, con un poco de inestabilidad, Mariana recuerda que la única vez que participó en unos Juegos Nacionales fue en 1996, en la edición XV de la justas. No sabe con quién perdió en sencillos, sí que lo hizo en semifinales y que, además, llegó a la disputa de la medalla de oro en dobles haciendo pareja con Carmiña Giraldo, hermana de Santiago Giraldo.

Sí rememora muy bien su participación en los Juegos Olímpicos de Sydney, con 20 años, siendo parte de los 44 deportistas que llevó nuestro país a la cita en el 2000. Mariana venía de ser campeona del torneo de dobles del satélite de Zaragoza (España) en 1999 y del satélite de La Paz (1999), y subcampeona del Challenger de Asunción (1999) por lo que fue la mejor opción para hacer pareja con Fabiola Zuluaga. “Perdimos con Benjamas Sangaram y Tamarine Tanasugarn en un partido muy reñido. De hecho, hace poco hablábamos con Fabiola de eso”, dice con relación a un encuentro que terminó 6-7 (4), 7-5 y 4-6 a favor de las tailandesas.

Curiosamente al final de ese año fue que Mesa, aburrida y poco motivada, dejó de jugar tenis profesional. Y entró a estudiar Comunicación Social y Periodismo porque le dijeron que era la carrera más sencilla. “Terminé el colegio a las patadas, Iba una vez cada bimestre por los torneos juveniles entonces me asusté de que no pudiera rendir en la vida académica y por eso me decidí por esa carrera. Después me daría cuenta que no era tan fácil como decían”. Sin embargo, la pereirana se cambió a Ciencias Políticas y se graduó de la Universidad Javeriana.

“Desde que era estudiante trabajé en el sector privado. Procuré buscar cosas relacionadas con el deporte y por fortuna iban saliendo. Estuve con Colsánitas ayudando en la organización de torneos de tenis y de rugby, también tuve mi propia academia de tenis y hasta laboré en El Country Club de Bogotá. Todo girando alrededor del tenis, en la medida de lo posible”. Con el tiempo Mariana aprendió los pormenores que hay detrás de la actividad física y fue una persona constante en cuanto proyecto estuvo vinculada, pues la disciplina no le faltaba, tampoco el sentido de la responsabilidad.

En 2018 empezó a trabajar en un programa para el fortalecimiento del deporte universitario en Colombia hasta que la semana pasada Ernesto Lucena, ministro del Deporte, la contactó para proponerle que hiciera parte de la organización de los Juegos Nacionales de 2023. “Le dije que sí, sin dudarlo. Y me comentó que había pensado en mí por ser de la región y por mi experiencia deportiva, tanto como atleta como en la parte organizacional. Le di las gracias y todo quedó ahí, nada oficial”.

Le puede interesar: La lucha silenciosa del deporte aficionado en Colombia

Ya el lunes 11 de mayo, el celular se empezó a llenar de mensajes y de felicitaciones, y de periodistas pidiéndole una declaración.  Y Mariana, sin tener idea de lo que ya había pasado, esperó a que el Ministerio le enviara la resolución para contestar preguntas, como siempre lo ha hecho, pues respuestas siempre ha habido de su parte. “Ya estaba más calmada y asimilé todo y entendí que mi papel será velar por las condiciones de los deportistas en las justas para que puedan hacer un gran trabajo. Además de estar pendiente de que todo salga bien en las primeros juegos que organizarán tres departamentos”.

Ahora el siguiente paso a dar será una reunión virtual con el ministro Lucena y con Jhon Jairo Velásquez, el director del evento y quien fue seleccionado para este cargo tras el consenso de las gobernaciones de Risaralda, Caldas y Quindío, además de su trayectoria en la gerencia deportiva. “No lo conozco en persona, pero sé de su trabajo en la región. La idea es hacer las cosas para que todo sea un éxito”.

Mesa no está preocupada por la presión a la que se va a someter desde ya, la que aumentará a medida que se acerque la fecha de lo Juegos. “Sé que puedo aportar mucho y eso me tranquiliza. Habrá mil cosas por hacer, pero con pasión creo que, una a una, las iremos resolviendo. El compromiso viene de la mano con la pasión”.

@CamiloGAmaya

Comparte en redes: