El sueño colombiano en la NBA deberá esperar un poco

Noticias destacadas de

Jaime Echenique se bajó del Draft: jugará en el baloncesto español. Y Braian Angola espera dar el salto máximo en dos años. Así van sus carreras.

Se baja del Draft de la NBA, pero cogerá un avión a la mejor Liga de baloncesto de Europa. Jaime Echenique fue confirmado como nuevo jugador del Delteco Gipuzkoa, equipo recién ascendido de la Liga española.

El barranquillero, de 23 años, se estaba preparando para quedarse con uno de los 60 cupos que iban a repartirse en el Draft para dar el salto a la NBA. Sin embargo, la pandemia afectó las posibilidades del colombiano, pues será una selección en la que se tendrán en cuenta, más que nunca, las estadísticas en las bases de datos. Y Echenique, aunque hizo su nombre en Kansas, no hizo high school en Estados Unidos.

“Va a ser un Draft muy raro, todo será muy virtual y los equipos se van a dejar llevar mucho por los ranquines. Para mí era más complicado, porque aquí no hice high school como todos y no tengo la fama que otros en las páginas de baloncesto que tanto miran los equipos. Obvio, también hice mi fama, pero la pandemia lo cambió todo”, apuntó Echenique.

Este será el primer reto profesional para el pivote de 2,11 metros de estatura, que viene de promediar 11,5 puntos, 6,4 rebotes y 1,6 tapones la pasada temporada en el baloncesto universitario con Wichita State. Su objetivo sigue siendo el mismo: consolidar su carrera para en un par de años dar el salto a la Liga de baloncesto más importante del mundo.

Ningún colombiano ha dado el salto a la NBA en toda la historia. El primero en rasguñar ese tiquete fue el bolivarense Álvaro Teherán en 1992, cuando disputó cinco partidos de pretemporada con los Sixers de Filadelfia, pero al final, a última hora cuando todos daban por seguro su presencia, no fue seleccionado en el plantel.

Y luego apareció Braian Angola, quien en 2018 lo intentó, pero no pudo pasar del Draft y jugó en la Liga de Desarrollo con Lakeland Magic, en una temporada agridulce para él, pues debido a las lesiones y los problemas físicos no pudo tener una buena actuación en esa campaña, clave para que Orlando Magic decidiera contar con él en la NBA.

Por ello, el casanareño de 26 años, 1,98 metros de estatura y 88 kilogramos de peso decidió fichar en abril de 2019 con el Filou Oostende de la Pro Basketball League de Bélgica, donde en junio fue campeón tras la victoria ante Antwerp Giants por 3-1. Angola fue catalogado como el jugador más valioso de las finales, luego de promediar 12 puntos, 5,25 rebotes y 2,25 asistencias.

Una actuación que llamó la atención del KK Partizan de Serbia, uno de los equipos más tradicionales del baloncesto europeo y que lo fichó el 15 de febrero de este año, un mes antes del confinamiento.

En Serbia, Angola espera consolidarse como uno de los jugadores más importantes del baloncesto europeo. Para ello deberá tener una destacada actuación en la Euroliga.

El sueño de la NBA para Angola también sigue vivo: se puso un plazo de 1-2 años para dar el salto a algún equipo. Hoy por hoy sus derechos en Estados Unidos pertenecen al equipo Minnesota Timberwolves.

Tanto Echenique como Angola lideran la carrera colombiana para dar el primer salto a la NBA, pero el camino será largo. Sobre todo si no hay más apoyo al baloncesto de nuestro país.

“Estamos dando resultados sin ningún tipo de apoyo. La Federación hace lo que puede, pero desde más arriba no hay ojos interesados. Si le diéramos al baloncesto el 1 % de lo que recibe el fútbol, haríamos maravillas. Nunca he recibido dinero de nadie. Me tocó hacer muchas rifas para conseguir con qué irme a Estados Unidos”, dice Angola.

Y Echenique lo complementa. “En Estados Unidos, en un circuito de verano, tú juegas cinco o seis partidos al día. Entonces ya sabes que juegas en un fin de semana 12 o 15 juegos. ¿Qué pasa en Colombia? Que no hay cantidad de torneos para formar a jugadores, las escuelas de formación son muy importantes, pero hay que buscar cómo foguearlos. Aquí tú juegas 50-60 partidos en un verano. No hay muchos cotejos que fomenten a los jugadores a formar una trayectoria. Lo otro es que después de las escuelas de formación, muchos jugadores se pierden en el camino, la Liga es inestable, en la selección uno ve a los mismos con los mismos; esos son factores de organización que faltan para que las cosas cambien”.

Comparte en redes: