XVIII Juegos Bolivarianos de Santa Marta

Emociones y nervios que no dan pena

La capital del Magdalena disfruta con el certamen deportivo que se celebra entre el 11 y el 25 de noviembre.

Integrantes de la delegación de Colombia desfilan durante la ceremonia inaugural de los XVIII Juegos Bolivarianos.EFE

La carga de la responsabilidad es superior, aun obreros técnicos e ingenieros trabajan, mueven concreto, varillas, quitan escombros, para abrir paso a diez mil almas que por primera vez ingresaran al nuevo estadio de Santa Marta, construido en un 85 por ciento y al cual le falta una tribuna por concluir.

Autoridades locales y organizadores muestran su ansiedad y entre colaboradores y policías no se pueden poner de acuerdo si dejan entrar a las 5:40 o a las 6:00 de la tarde, a periodistas desesperados por ingresar a realizar su trabajo y un público en agitación, se nota el interés de hacer todo bien, pero algo los aturde, se genera inconformidad entre la gente y la espera se hace eterna.

Muchos de los espectadores aspiran rehacer la historia cuando su bisabuelo llevó a su abuelo y luego su abuelo  llevó  a su padre, por primera vez a un nuevo estadio, han pasado 66 años, desde que el  Eduardo Santos abrió sus puertas por primera vez. Julia  y Vanesa Cabana, 11 y 13 años, marcan en la memoria que un 11 de noviembre de 2017,  de la mano de su padre Julio, un reconocido periodista de radio y prensa  de origen cienaguero ingresaron al estadio de Bureche, lo mismo sucede con Valery Palomo, estudiantes de Ciencias Políticas en la Nacional de Medellín, pero quien se vino a su tierra  este fin de semana   para no perderse la oportunidad de escribir una nueva historia.

Y es que hay emociones encontradas y nervios de punta, mucho conflicto de imagen y riña política por los que se quieren adueñar del logro soñado y conseguido, que al final poco importa a los que quieren ver nuevamente al Unión Magdalena en la A para ser honestos, ¡abran esas puertas ya! Es la palabra clave.

Superado el impase y ya dentro del imponente estadio pese a su capacidad de 18 mil espectadores, “está más que bueno y aunque las sillas son un poco incomoda aquí veo no uno, sino dos partidos” señala con orgullo el periodista Javier Charris de Voces Estéreo con sus 130 kilos a cuestas.

Santa Marta que dentro de poco arribará a sus 500 años de fundada, nunca en su larga historia había tenido una inversión tan grande y en tan corto tiempo, (once meses) el Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos aportó 84 mil millones para construir 11 escenarios y con el dinero de los samarios se levanta el nuevo estadio con una inversión de 53 mil millones de pesos para un total de 12 centros modernos para la práctica deportiva.

Los nervios arribaban de todos lados y en su discurso el saliente presidente de la ODEBO, el ecuatoriano Danilo Carrera, llamo emocionado Reinaldo Francisco al alcalde Rafael Alejandro Martínez, para celebrar su disposición y trabajo en todo este tiempo de carreras y metas,  mientras que el animador oficial determino llamar Pebereto al Pebetero donde alojó el exatleta Pablo Villar la llama olímpica.

Al final todo ello hacía parte de la inmensa emoción por arribar por fin al día D, el inicio de los Juegos Bolivarianos en su versión 2017. La historia está echada.

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