Historias de nuestros héroes, como antesala del Deportista del Año El Espectador y Movistar

Un conversatorio sirvió como previa del premio más importante del deporte colombiano, cuya ceremonia se realizará el 4 de diciembre.

Óscar Tunjo, piloto caleño; María Isabel Urrutia, campeona olímpica; Rufino Acosta, ex editor de Deportes de El Espectador; y Winner Anacona, ciclista del equipo Movistar.

Este martes se realizó el conversatorio La Historia de Nuestros Héroes, que sirve de antesala a la ceremonia del Deportista del Año El Espectador y Movistar, que se celebrará el lunes 4 de diciembre. El evento contó con la presencia de María Isabel Urrutia, campeona olímpica en levantamiento de pesas; Óscar Tunjo, automovilista caleño; Winner Anacona, ciclista boyacense de Movistar; y Santiago Botero, expedalista y campeón mundial.

Con la presentación habitual de Hernán Peláez, los deportistas hablaron de sus sueños y sus historias colmadas de gloria, las cuales se ven reconocidas por los galardones que entrega El Espectador en el evento del premio más importante del deporte colombiano.

La mujer que le entregó al país la primera presea dorada olímpica, en Sídney 2000, recordó el sacrificio que hizo para conseguir el logro por el cual será reconocida siempre: “Empecé el proceso de bajar de peso. Cuando uno tiene el hábito de comer no es fácil. Logré bajar 25 kilos y eso fue lo que me dio la medalla de oro. Ese fue uno de los esfuerzos más grandes de mi vida. Desde ese momento no volví a aguantar hambre”.

Por su parte, el piloto vallecaucano, quien conduce con la meta de acelerar en la máxima carpa del automovilismo, manifestó: “El sueño sigue siendo la Fórmula Uno. Está cerca, aunque en este momento estoy en un proceso de formación. Me siento preparado. En este momento estoy corriendo categorías de turismo. He ganado tres campeonatos, se tiene todo para llegar”.

En el conversatorio también estuvo Rufino Acosta, quien durante 12 años fue editor de la sección de Deportes de este diario y organizador del Deportista del Año. Recordó al creador del galardón, Mike Forero, quien en 1960 decidió que las personas que dejan en alto el nombre de Colombia a través de la actividad física merecían un reconocimiento. “No hay ningún evento, inclusive internacional, que tenga tanta longevidad como el Deportista del Año de El Espectador”, aseguró Acosta.

Nacido en Coper, Boyacá, registrado en Bogotá y desde los seis años en Tunja, Anacona siempre quiso vivir de las bielas y los pedales. Montaba la bicicleta con su padre. Ese primer objeto de ruedas auxiliares aún lo conserva. Luchó con sus piernas para ser contratado por un equipo profesional. Considera que “los futbolistas están muy mimados” y que hay que destacar a los deportistas que luchan contra el hambre.

Botero, campeón del mundo en la prueba contrarreloj en 2002 y ganador de la montaña en el Tour de Francia 2000, expresó: “El mejor equipo en el que estuve fue el Phonak”. Dio como candidatos a ganar el premio del Deportista del Año El Espectador y Movistar a la selección colombiana de fútbol, Nairo Quintana, Mariana Pajón y Caterine Ibargüen. Mismos nombres dieron los otros héroes que contaron sus historias. Al respecto, Rufino con su experiencia concluyó: “No se elige al más popular. Se elige al que cumpla con las condiciones y, básicamente, que sea una buena persona”.